Cada domingo los lectores recibirán, gratis, sólo con comprar el periódico del día, las entregas del coleccionable verdaderamente imprescindible para conocer los yacimientos prehistóricos, que han convertido a Asturias en un punto de referencia mundial.
Oviedo
LA NUEVA ESPAÑA entregará este próximo domingo, gratis con el periódico, un nuevo fascículo de «La Prehistoria en Asturias, un legado único en el mundo», una excepcional iniciativa cultural. Cada domingo los lectores reciben gratis, sólo con comprar el periódico del día, las entregas de un coleccionable verdaderamente imprescindible para conocer los yacimientos prehistóricos que han hecho de Asturias un punto de referencia mundial.
El fascículo de esta semana comienza con el análisis de los períodos Solutrense y Magdaleniense en Asturias. A esas alturas del tránsito del homo sapiens por la península Ibérica y Europa, estaban más que contrastados los signos de modernidad expuestos en el apartado precedente sobre el Paleolítico Superior antiguo en Asturias.
Tecnología
La tecnología, la subsistencia, lo simbólico, el arte... acumulaban ya una versatilidad, una experiencia y una sabiduría que no dejan indiferentes a los espectadores que se aproximan al conocimiento de los más remotos antepasados. Durante este período se aprecian cambios importantes en el utillaje lítico y óseo, con la aparición de nuevos tipos adaptados a viejas necesidades como actividades cinegéticas y domésticas. En lo referente a las armas de caza, destacan las puntas y micropuntas de la Gravette y algunas puntas pedunculadas, realizadas todas ellas en materias primas minerales.
A finales del Interpleniglaciar hubo una relativa humedad y frío, y al final los procesos indicativos del frío fueron más débiles y la temperatura fue fresca. Pero la transición entre el Gravetiense y el Solutrense es difusa.
En el Cantábrico, y por diferentes causas, existen por ahora pocos yacimientos que posean niveles arqueológicos incluidos en esa parte del Interpleniglaciar. No es menos cierto que en esa época se experimentó una explosión creativa sin precedentes en la región cantábrica. Prueba de ello son yacimientos como Tito Bustillo, Llonín o Candamo. Asturias no fue ajena a los procesos culturales ocurridos en Europa durante la Transición y el Paleolítico Superior antiguo.
Las últimas ocupaciones neandertales de la región se relacionan con una industria musteriense terminal que, en el caso concreto del Sidrón, no parece mostrar signos de modernidad.
Clima
La geografía cultural de la península Ibérica durante los períodos Solutrense y Magdaleniense es, en buena medida, resultado de las condiciones climáticas a escala europea. Se fue produciendo un paulatino enfriamiento hasta alcanzar el llamado último máximo glaciar.
La zona habitable quedó reducida a Francia, las penínsulas ibérica, itálica y balcánica y la zona meridional de Rusia y Ucrania. Coincidiendo principalmente con el Magdaleniense, se produjo la progresiva retirada de los hielos hacia el Norte y el sucesivo repoblamiento de Europa, incluso hasta zonas como Dinamarca. Durante este último período se produjo un aumento de yacimientos y de las zonas habitadas.