Lne.es » Gijón
 Noticia anterior   Noticia siguiente 
Alemania tiene mucha química
La gijonesa Leticia García Díez trabaja como ingeniera para la firma Merck Kgaa en la ciudad de Darmstadt
 
Enviar
Imprimir
Aumentar el texto
Reducir el texto
Con sus colegas japoneses, en su último desplazamiento al continente asiático. 
 MULTIMEDIA
Covadonga JIMÉNEZ

Con el objetivo de conocer otro país, otra cultura y otro sistema educativo, la gijonesa Leticia García Díez emprendió hace siete años la que iba a ser su aventura profesional y su mayor experiencia vital en Alemania.

Esta ingeniera química de 30 años, formada en el Colegio Público Martínez Blanco y en el IES Jovellanos, aprovechó una beca «Erasmus» en 1999 en la ciudad de Kaiserslautern para iniciar su contacto con la sociedad germana. Después se quedó en la misma Universidad para hacer el doctorado en el área de procesos térmicos y desde hace año y medio trabaja en el departamento de procesos de desarrollo de la prestigiosa firma Merck Kgaa, dedicada a la elaboración de productos farmacéuticos y químicos, con sede en Darmstadt, a 30 kilómetros al sur de Fráncfort.

Desde que empezó a trabajar en la empresa se encarga de la dirección de proyectos cuyo objetivo es la mejora de los procesos de producción de cristales líquidos para pantallas LCD y televisiones. También ha realizado varios viajes a Corea, Japón y Taiwán, dado que las fábricas de la empresa se encuentran en Asia.

«Si miro hacia atrás no me arrepiento de nada», sostiene esta gijonesa. La experiencia como estudiante fue dura, pues tenía el handicap del idioma, pero los alemanes, tanto estudiantes como otros profesores, fueron unos excelentes colaboradores para superar las asignaturas.

Leticia García tiene previsto continuar en el país algunos años más. Desde este verano suma otra razón: tiene un marido alemán. La situación laboral también es favorable. «Los sueldos son bastante altos y los trabajos muy interesantes», apunta esta gijonesa, porque «nada más empezar te dan proyectos de mucha responsabilidad y que suponen grandes cantidades de dinero».

Además, las empresas facilitan la formación a sus empleados, con un buen número de seminarios y cursos a lo largo del año. En definitiva, «te demuestran que tienes un horizonte en la empresa y te tratan desde el principio como a un profesional, pues saben que los jóvenes somos el futuro en la empresa y eso se hace notar».

Leticia, nacida en Barcelona, con raíces en León y residente en Gijón desde los 3 años, se reconoce una enamorada de Asturias y de España, adonde se desplaza unas cuatro veces al año, que es «siempre que puedo», comenta.

De Gijón ahora echa de menos el clima, el mar, la alegría de la gente «y el murmullo que hay a todas horas, bien sea en el bar, en el autobús o en el súper». Afirma que «no sabemos apreciar determinadas cosas hasta que no las tenemos». En Alemania parece ser que no es muy fácil hacer amigos: «Cuando conoces a la gente mejor es cuando ya se abren más y te incluyen en sus círculos. Con el tiempo he logrado hacer muchos amigos alemanes».
«Fríos y reservados»
Del carácter de los lugareños señala que son «muy fríos y reservados y muy poco juerguistas». Pasan menos tiempo en la calle que los españoles porque su vida transcurre principalmente entre el trabajo y el hogar. Los horarios de los negocios allí también son mucho más reducidos. «Si uno sale allí a la hora habitual que solemos hacerlo los españoles las ciudades parecen fantasmas», explica sobre el modo de vida en su nuevo país de residencia. «Cuando yo llegué cerraban todas las tiendas a las seis de la tarde por semana y a la dos de la tarde los fines de semana», recuerda. En el tiempo de ocio los alemanes suelen salir al cine y a los restaurantes y, también, realizan largos viajes en sus vacaciones.
Variedad laboral en el ramo
Con los pocos asturianos de su entorno en el país germano -un par de chicos son los más próximos en Kaiserslautern- acostumbra a quedar siempre que puede «a tomar una sidrina». La mayoría de los asturianos que se han desplazado a Alemania, bien sea por motivos de estudios o profesionales, se ha quedado a vivir allí. Parece que se trata de un país que engancha. «Estamos repartidos por todo Alemania», dice esta gijonesa.
Los motivos profesionales son los que más la motivan para continuar en el país. «Las empresas químicas más importantes tienen su sede en Alemania y las posibilidades y las variedades de trabajos que un ingeniero químico puede desempeñar aquí son inmensas», reflexiona esta trabajadora en los laboratorios de Merck Kgaa.

Para ella, la oportunidad de hacer el doctorado fue única y la que le abrió todas las puertas. «Uno aprende a ser su propio jefe y a investigar sobre un tema del que no hay nada escrito, en definitiva, tienes que sacarte tú sola las castañas del fuego», reflexiona sobre los inicios de su carrera profesional.

El doctorado fue también la oportunidad de dar clases y dirigir y organizar prácticas de laboratorios, una experiencia que le gustó mucho. También presentó los resultados de su proyecto en varias conferencias que le permitieron conocer otros lugares de Alemania. Incluso, estuvo en una ocasión en Granada por este mismo motivo.

Lo único negativo de esta etapa es la distancia de la familia en un país donde al principio apenas conocía a nadie. En ese caso, «el plan "Europa 15" y el apoyo de la familia y los amigos fueron fundamentales», comenta.
Su regreso a España es una cuestión que, por el momento, está aplazada. «Claro que me gustaría mucho volver a España, ya no digo a Asturias, porque lo veo complicado, pero me conformaría con alguna otra ciudad», comenta al respecto. Añade que de momento no tiene previsto mudarse tras haber contraído matrimonio este año con un ciudadano alemán. La boda fue en León, donde están sus raíces paternas.
El mercado laboral para un ingeniero químico en Asturias lo ve «bastante mal». Todavía hoy mantiene contacto con muchos compañeros de Universidad y la mayoría de ellos no está en Asturias, lo que prueba que las oportunidades laborales para los ingenieros químicos están más allá de nuestras fronteras. Las principales empresas del ramo están allí y cita a firmas internacionales como Merck o Bayer. «Si quieres trabajar es mejor estar aquí, al final te adaptas», reconoce.
COMPARTIR
 
  HEMEROTECA
     CONÓZCANOS: CONTACTO |  LA NUEVA ESPAÑA |  CLUB PRENSA ASTURIANA |  PUNTOS DE VENTA |  PROMOCIONES    PUBLICIDAD: TARIFAS| AGENCIAS|CONTRATAR  
Lne.es y La Nueva España son productos de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproduccioón total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de La Nueva España. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
  
  
Otras publicaciones del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  | La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  Levante-EMV  | El Boletín  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review