París
Los internautas que gusten de las descargas ilegales en Francia podrán quedarse sin servicio de internet, según un acuerdo firmado la pasada semana con el sector de la música, el cine y los proveedores de acceso a la red.
El acuerdo fue suscrito por el presidente Sarkozy y unas 50 asociaciones del sector, entre ellas la de Proveedores de Acceso a Internet (FAI). Según la negociación, dirigida por el director ejecutivo de Fnac, Dennis Olivennes, los proveedores de acceso a internet advertirán a los usuarios de que descargar archivos es ilegal. Si los usuarios ignoran ese mensaje sus cuentas podrían suspenderse e incluso cerrarse.
El acuerdo prevé la creación de una autoridad independiente que enviará, a través de la FAI, hasta dos correos electrónicos de advertencia a los internautas considerados «piratas». Esta autoridad estará supervisada por un juez. Si el cliente persiste en su práctica, el proveedor suspenderá el acceso a internet o, incluso, podrá rescindir el contrato. Un nuevo registro identificará, además, a los «piratas» reincidentes, según el acuerdo.
Desde los consumidores y algunas empresas (Youtube) se ha criticado el acuerdo por duro, potencialmente lesivo para la libertad, antieconómico y contrario a la historia digital. Sarkozy ha explicado que sólo se trata de un acuerdo, todavía sujeto a modificaciones y que deberá desarrollarse por ley.