lMenos obra. «Estamos en un proceso normal de adecuación de la oferta a la demanda». Apolinar Cuesta, presidente del grupo de promotores dentro de la Confederación Asturiana de la Construcción y vicepresidente del gremio nacional, lleva años diciendo que la intensidad de la edificación en España -del orden de 700.000 viviendas al año- es desproporcionada, que en algún momento se produciría «una corrección». Cuesta lleva tanto o más tiempo tratando de que cale también el mensaje de que en Asturias y en el conjunto del país el negocio de la vivienda está en un «aterrizaje tranquilo», sin burbujas.
Las empresas asturianas ya han levantado el pie del acelerador, confirma el también primer ejecutivo de la promotora Constructora del Principado. El de 2006 fue un año febril en edificación residencial o al menos en la presentación de proyectos, unos ejecutados y otros por ejecutar. Influyó la entrada en vigor del nuevo Código Técnico, que impone cambios en distintos aspectos de las obras y encarece lo costes. Para eludirlos, muchos promotores agilizaron la tramitación de sus visados. Según los que expiden los arquitectos técnicos, Asturias sumó en 2008 proyectos para hacer más de 16.000 pisos y casas, cifra récord que implica, sólo en presupuesto de obra, una inversión superior a los 900 millones de euros.
«Los proyectos ya se están ralentizando este año; previsiblemente se edificará en torno a un 30 por ciento menos». La estimación de Apolinar Cuesta vale para Asturias y para España. En el caso asturiano, supone que este año se inicien o tramiten unas 5.000 viviendas menos. Hasta septiembre el descenso fue más moderado, pero ya superior al 17 por ciento.
La envergadura del negocio que estos años de boom ha movido la vivienda en Asturias es difícilmente mensurable. Una pista sólo parcial la dan los referidos presupuestos que visan los arquitectos técnicos. Entre 2000 y 2006, la inversión acumulada en obra, excluidos los costes del suelo y otros, fue superior a los 4.600 millones de euros. Dinero bastante para construir dos veces la variante ferroviaria de Pajares.
¿Cómo están encajando las empresas el nuevo escenario del mercado? «Las promotoras de siempre continuarán; quizás alguna tenga problemas, pero no graves; si hay cierres, ocurrirán entre las empresas que aparecieron al calor del boom de estos años», reflexiona Apolinar Cuesta.
El nervio empresarial de la promoción inmobiliaria está formado en Asturias por un puñado de empresas de tamaño mediano y por un número mucho mayor de otras pequeñas. La ralentización del sector ha cogido a buena parte de ellas con importantes carteras de suelo por edificar. Un ejemplo gijonés: Residencial Vegasol, propiedad del segundo mayor accionista de Duro Felguera, Juan Antonio Aguilera Izquierdo, ha hecho público que dispone de terrenos en Asturias para levantar «en un futuro no muy lejano» más de un millar de viviendas.
«Podemos terminar creando un problema donde no lo hay», reflexiona Apolinar Cuesta, que cuestiona los pronósticos sobre un auténtico desplome de las ventas inmobiliarias, aunque ya se dan situaciones prácticamente inéditas en el último lustro: las obras se acaban sin colgar el cartel de «todo vendido». «Ocurre con el 5 o el 10 por ciento de las viviendas», reconoce el dirigente de la patronal, pero descarta que las empresas estén acumulando ya «stocks» alarmantes de pisos sin colocar.
La influyente Confederación Asturiana de la Construcción ha puesto en entredicho también con frecuencia la fiabilidad metodológica de las estadísticas sobre la evolución del precio de la vivienda, incluidas las oficiales. «En Asturias la vivienda no es cara; lo digo con rotundidad», afirma Apolinar Cuesta, y señala en dirección al alto precio del suelo y a la fiscalidad sobre la vivienda -clave en la financiación de las administraciones- como responsables de la muy intensa inflación inmobiliaria de estos años. «Estamos para ganar dinero, pero no son nuestros márgenes de beneficios los que han hecho que la vivienda cueste más».
¿Pueden bajar los precios próximamente? «Nunca», sentencian los empresarios. Los precios de Asturias subieron en un año aproximadamente un 8 por ciento, según datos del Gobierno referidos al segundo trimestre de 2007. Sin embargo, a decir de la patronal, el encarecimiento de la vivienda nueva asturiana ya está moviéndose en la normalidad anterior al boom. Subiendo en un nivel cercano a la inflación.