Oviedo, L. G.
El menor brío de las compraventas inmobiliarias puede pasar factura a la Administración asturiana. Un descenso de las operaciones en el sector compromete los ingresos que el Principado, como el resto de las autonomías, recibe a través de los impuestos indirectos.
Están implicadas las recaudaciones del impuesto sobre el valor añadido (IVA), que se aplica a los pisos de nueva construcción, y, de manera singular, el impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados. Este último grava tanto las compraventas de viviendas ente particulares como la formalización de préstamos hipotecarios.
Por el momento, el Gobierno regional trabaja con la previsión de que el mercado inmobiliario no se estancará. Así aparece reflejado en el proyecto de Presupuestos para 2008 que ya se tramita en la Junta General. Bajo esa premisa, el Principado ha calculado incluso que sus ingresos por el tributo de transmisiones y actos jurídicos crecerán en casi 50 millones de euros en relación a la previsión para 2007.
El Gobierno asturiano prevé recaudar por ese impuesto 281,5 millones de euros en 2008, cantidad equivalente a casi el 14 por ciento de todos los ingresos fiscales del Principado. El 100 por ciento de la recaudación del mencionado tributo está cedida a las autonomías.