Oviedo, María ALONSO
En tres meses, dos osos muertos. Ése es el saldo negro de la montaña palentina. Un nuevo oso ha aparecido muerto en un parque natural de Palencia a escasos kilómetros de donde había aparecido en agosto de este año un ejemplar envenenado. Los restos del oso muerto, localizado el sábado en el parque de Fuentes Carrionas de Palencia, situado al norte de la provincia, podrían pertenecer a un ejemplar de más o menos un año de edad. Según la Plataforma para la Defensa de la Cordillera, el lugar en el que se encontró el oso -que fue hallado por unos cazadores que dieron aviso al Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil- se localiza en el corazón del parque natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre, un enclave también incluido en la Red Natura 2000 como Lugar de Interés Comunitario (LIC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), y que alberga un pequeño núcleo de osos pardos (20-25 ejemplares) en una situación crítica.
Fuentes cercanas a la investigación han precisado que entre la tarde del sábado y ayer, domingo, agentes del Seprona, personal de la Junta y guardas han rastreado la zona donde un cazador halló el ejemplar, muy cerca de la localidad de Resoba, para intentar conseguir más restos y precisar con más detalle las características del animal y las causas de su muerte.
Los restos del oso se encontraban en avanzado estado de descomposición, aunque han podido recuperar la cabeza del animal, que será enviada hoy, lunes, al laboratorio especializado en animales silvestres que la Junta de Castilla y León tiene en Burgos. En los últimos siete años han aparecido seis osos envenenados o muertos por disparos, a los que habría que añadir el ejemplar de ayer, cuya causa de la muerte está aún por determinar. El veneno es uno de los principales peligros a los que se enfrentan los osos de la Cordillera, y las distintas asociaciones conservacionistas alertan del peligro existente en los montes debido al uso de productos prohibidos. La zona donde se encontró el pasado sábado el ejemplar muerto es especialmente polémica, ya que en ella se concentra la mayoría de los fallecimientos de ejemplares por veneno o disparo de los últimos años.
La Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica solicitó el pasado mes de septiembre a la Junta de Castilla y León la suspensión de la caza en la reserva de Fuentes Carrionas por considerar que la muerte de ejemplares en la zona puede estar relacionado con la caza y el veneno.
Para la plataforma, «la aparición de ejemplares de oso pardo envenenados dentro de los límites de dicha reserva y de forma recurrente en los últimos años: Triollo (17 de junio de 2001), Polentinos (23 de septiembre de 2005), Polentinos (11 de agosto de 2007) evidencia el uso de veneno en este espacio».