Ribadesella, Rebeca AJA
La ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, y la consejera de Cultura y Turismo del Principado, Encarna Rodríguez Cañas, firman hoy en Madrid el convenio para la construcción del Centro de Arte Rupestre de Tito Bustillo, en Ribadesella. El acuerdo garantiza la financiación de la obra, en la que se invertirán 7,2 millones de euros, sufragados a partes iguales por el Ministerio de Fomento (con los fondos del 1% cultural) y por el Principado.
La inversión se distribuirá en cuatro anualidades, correspondiendo la primera al ejercicio 2007. En este caso, el Estado hace una aportación inicial en solitario de un millón de euros.
La adjudicación de las obras está prevista para el próximo día 13 de diciembre. El nuevo edificio entrará en funcionamiento en el año 2010.
El Centro de Arte Rupestre Tito Bustillo, situado en las inmediaciones de la entrada de la cueva, en los terrenos de la antigua cantera de Corcubión, se convertirá en cabecera del ambicioso proyecto de promoción del arte rupestre paleolítico del Oriente de Asturias que impulsa el Ejecutivo regional. Un plan denominado «Paraíso Rupestre», que articulará una red de trece equipamientos culturales distribuidos por los trece concejos que conforman la comarca oriental.
El centro se emplazará en un edificio de nueva planta, de 3.688 metros cuadrados útiles, situados en los terrenos de la antigua cantera riosellana ubicada en la margen izquierda del río Sella. Contará con tres niveles (semisótano, sótano y planta baja), que se adecuarán para los diversos usos del museo. Se prevé la creación de espacios expositivos que alojen muestras permanentes y temporales, y un espacio que acoja la reproducción del camarín de las vulvas de Tito Bustillo. También se dispondrán espacios de atención al público, como un vestíbulo de entrada, una tienda, una cafetería y una biblioteca.
Espacios de investigación
También se recogen en el proyecto espacios destinados al trabajo de los arqueólogos que desde hace años vienen investigando la riqueza patrimonial de las cuevas con arte rupestre existentes en el oriente asturiano. Se adecuarán almacenes, laboratorios, aulas y una sala de conferencias que contribuyan a hacer del centro un lugar de exposición, pero también de difusión de la riqueza arqueológica asturiana.
El Centro de Arte Rupestre se ubicará en un edificio singular, concebido como una caja acristalada y transparente que no impedirá la visión del macizo de Ardines desde la carretera que bordea el Sella. La planta primera será la única visible en la distancia y su tratamiento es el de una gran franja de color contra el fondo del macizo de Ardines. Es un volumen prismático que parece apoyarse en la montaña.
También se prevé la construcción de un aparcamiento en las inmediaciones de Tito Bustillo, que se completará con otro más junto al futuro Centro de Arte Rupestre de la cueva riosellana.