Oviedo/Gijón, L. Á. VEGA
A. RUBIERA
Tres asturianos recibirán la medalla de oro al Mérito en el Trabajo, concedida por el Consejo de Ministros a petición del ministro del ramo, el salmantino Jesús Caldera. Las condecoraciones tienen este año un marcado carácter social, por no decir político. Dos de los galardonados, el viejo sindicalista minero José Ángel Fernández Villa y la empresaria quesera Esther Álvarez Bango, están relacionados con el PSOE, el primero como militante de larga trayectoria y la segunda como concejala de ese partido en Illas.
El tercero, el jesuita y teólogo José María Díez-Alegría (Gijón, 1911) se ha destacado por su compromiso en favor de los pobres en barriadas como El Pozo del Tío Raimundo, donde acompañó al padre José María Llanos. Los tres galardonados ya han señalado que no se sienten merecedores de unas medallas que tratan de premiar una trayectoria vital al servicio del trabajo y en muchos casos en favor de los trabajadores.
En el caso de José Ángel Fernández Villa se premia una trayectoria de varias décadas en defensa de los trabajadores, que le llevó incluso a la cárcel a finales de los años sesenta. Por lo que se refiere a Esther Bango, es el trabajo de décadas en la quesería familiar, hasta elevarla a altas cotas, lo que la hace merecedora de la medalla. De Díez-Alegría se resalta su compromiso ético, que le hizo abandonar los oropeles de la curia vaticana, cuya «vertiente capitalista» criticó en el libro «Yo creo en la esperanza».
Las medallas de oro al Mérito en el Trabajo han recaído en esta ocasión en más mujeres y más trabajadores sociales, así como en más personas sin notoriedad pública. No obstante, también hay personas conocidas entre los premiados, como el dibujante Forges, la actriz Amparo Baró y el recientemente fallecido Jesús de Polanco.