Langreo, P. CASTAÑO
La alcaldesa de Langreo, Esther Díaz, anunció ayer que en «los primeros meses de 2008» se abrirá al público el centro de cultura asturiana Casa de los Alberti de Ciaño, un nuevo espacio que se sumará a equipamientos de reciente apertura, como el Museo de la Siderurgia, la pinacoteca Eduardo Úrculo o el centro audiovisual Cine Felgueroso.
El nuevo espacio cultural contará con una biblioteca especializada en temas asturianos, sala de lectura, salones de actos y salas de exposiciones destinadas a albergar muestras de la cultura asturiana: instrumentos tradicionales, trajes, juegos... «Será la casa de la cultura y las tradiciones asturianas, uno de los primeros centros de este tipo en la región», señaló Esther Díaz.
La Alcaldesa acudió ayer al acto de clausura de la segunda escuela taller de la Fundación Comarcas Mineras (Fucomi) que ha participado en la rehabilitación de la Casa de los Alberti de Ciaño, un inmueble del siglo XVIII vinculado al Barroco civil asturiano y que albergará el nuevo centro cultural. Las escuelas taller trabajaron durante cuatro años en la recuperación del edificio, y el Ayuntamiento de Langreo culminará ahora el trabajo, para lo que contratará a una empresa que remate las obras del edificio y acondicione el entorno. «A principios de 2008 la obra estará concluida», señaló Esther Díaz.
Por las dos escuelas taller que rehabilitaron el edificio pasaron 66 jóvenes desempleados de menos de 25 años que recibieron formación, aprendieron un oficio y la mayoría tiene ahora empleo. La escuela taller que ayer se clausuró tenía 26 alumnos, de los cuales el 53 por ciento ya tiene trabajo y la mayoría del resto ya tiene compromisos de contratación. «Desde Fucomi ya hemos puesto en marcha 60 proyectos de escuelas taller y talleres de empleo por los que han pasado más de 2.400 jóvenes, y tres de cada cuatro de ellos encontraron trabajo tras pasar por ellos», señaló Jorge Suárez, gerente de Fucomi, que destacó las dificultades para rehabilitar la Casa de los Alberti, «porque estaba totalmente en ruinas».
Al acto de clausura de la escuela taller también asistió Manuel Capellán, director general de Formación Profesional del Principado. «Las escuelas taller han demostrado que tienen capacidad para recuperar elementos del patrimonio histórico y formar al mismo tiempo a los jóvenes en profesiones con demanda laboral o en oficios que están a punto de desaparecer», señaló Capellán.
Los 26 alumnos de la escuela taller Alberti II se dividieron en tres módulos: albañilería, carpintería de madera y electricidad, para ejecutar las obras y recibir la formación necesaria para aprender el oficio. Muchos de ellos encontraron trabajo antes de concluir los dos años que duró la escuela taller, la mayor parte en empresas de construcción y de instalaciones eléctricas, aunque muchos también en los planes de empleo del Ayuntamiento de Langreo y en comercios y empresas de servicios. «Las escuelas taller están planificadas para ser un puente hacia el trabajo en empresas», afirmó Jorge Suárez, gerente de Fucomi.