A raíz de las noticias surgidas en relación con la conmemoración el próximo 29 de diciembre del 50.º aniversario de la Federación Asturiana de Balonmano, en la cual se disputará un encuentro amistoso en Avilés (polideportivo El Quirinal) entre las selecciones absolutas de balonmano de Asturias y España, me dispongo a hacer una breve reflexión sobre la manera en que los organizadores de tal evento (especialmente la Federación Española de Balonmano) pretenderán llevarlo a cabo.
En primer lugar, decir que, como supongo que por todos o la gran mayoría sea sabido, nuestra querida selección asturiana de balonmano es una de las mejores de Europa. Para quien no lo sepa, catorce son los jugadores que militan en la llamada Liga Asobal (máxima división estatal) y tres los internacionales que se encuentran jugando actualmente con el primer equipo de la selección española de balonmano en las competiciones oficiales (y aprovecho para recalcar que en un partido de balonmano sólo puede haber seis jugadores de campo, además del portero, sobre el terreno de juego a un mismo tiempo, lo que hace que una parte considerable de los que componen el primer equipo de España puedan ser asturianos -Rubén Garabaya y los hermanos Entrerríos).
Según noticiaban hace unas semanas diarios asturianos tales como La Nueva España, sería bastante probable que en el amistoso a disputar por ambas entidades deportivas estos jugadores de gran renombre tuviesen que repartir los minutos del partido entre ambos equipos (lo cual suena, sinceramente y sin ánimo de frivolidad, «ridículo y cutre») y esto, en caso de que no disputen la totalidad del partido con la selección española.
Mi meditación es la siguiente: ¿hace falta hacer esto; ello es, que los jugadores asturianos jueguen con España total o parcialmente el partido? ¿Es que no tiene la «Gran selección internacional de España» suficientes jugadores de nivel para jugar con Asturias, una «mera región» de este «tan grande país»? ¿Qué teme España? ¿Tal vez quedar ridiculizada? ¿Teme ser derrotada frente a una «simpluca» selección de una pequeña provincia a la que no se le permite competir en competiciones internacionales (no vaya a ser que no tenga la calidad suficiente)? ¿Qué dirían, verdad?: «España vencida en Asturias», «Asturias derrota a España»... Esos titulares no pueden aparecer en prensa, la egregia selección española no puede quedar así de humillada; no, eso no se puede permitir.
Mas aun hay una cosa que me extraña por encima de todo: si este encuentro amistoso, esta fiesta deportiva, es dedicada a una Federación por sus años de andanza (la Asturiana), ¿no sería más lógico que los jugadores jugasen con su selección? Es la anfitriona, y en honor de ella esta jornada.
Dejo ahí esta reflexión.
Belarmino Daniel
Álvarez Álvarez
Oviedo