Oviedo, L. G.
Asturias se quedó en 2006 de nuevo por detrás del crecimiento económico medio de España, aunque esta vez estuvo a un paso de igualarlo. La contabilidad oficial que acaba de revisar el Instituto Nacional de Estadística (INE) señala que la economía asturiana avanzó en ese ejercicio un 3,8 por ciento, una décima por debajo de como lo hizo el producto interior bruto (PIB) nacional. Y ese balance del Principado, el mejor en lo que va de siglo, se produjo gracias al comportamiento expansivo de la industria. Salvo la energía. El mal año de la producción eléctrica, por razones coyunturales, y el inacabado recorte de la actividad minera lastraron el balance de la comunidad autónoma.
La citadas cuentas de Estadística asignan a Asturias un avance superior en una décima al estimado inicialmente. La región abandonó en 2006 el furgón de cola del crecimiento, superó en vigor a La Rioja, Castilla y León, Extremadura, Baleares y Canarias, y se igualó con Cataluña. Pero le faltó otra décima para la convergencia y quedó todavía a una relevante distancia de los territorios más dinámicos: Murcia, Cantabria, Galicia y País Vasco.
El Principado no se aproximaba tanto a los promedios nacionales desde 2001. No obstante, el propio INE dejaba constancia ayer de cómo para el conjunto del período 2000-2006 Asturias se mantiene en las posiciones más retrasadas del país, con crecimientos anuales medios del 2,81 por ciento, tan sólo mayores que los de Baleares, territorio incapaz por ahora de recuperar el tono que perdió cuando tocó techo la capacidad de crecer de su potente sector turístico. El Principado sí brilla en renta per cápita. La combinación del crecimiento económico y del estancamiento de la población ha colocado a la región con el segundo mayor incremento del país en PIB por ciudadano (8,1 por ciento).
Asturias todavía crece menos que España, aunque más que la Unión Europea. El avance económico medio de la UE de 27 miembros fue en 2006 de un 3 por ciento y el Principado dio además un salto en renta. El producto interior bruto por habitante (en paridad de poder adquisitivo) ha alcanzado en la región el 94 por ciento de la media comunitaria, según la información difundida ayer. Ahora bien, esa cuenta, que refleja una mejoría notable respecto a 2005, recoge también un efecto estadístico y está en parte distorsionada por las incorporaciones de Bulgaria y Rumanía a la Unión, que rebajan el promedio europeo de riqueza. Nueve comunidades españolas (ver gráfico superior) ya tienen un PIB per cápita superior al de Europa. Las más prósperas son Madrid, País Vasco, Navarra y Cataluña.
La contabilidad del INE aporta también trazos acerca del patrón de crecimiento que presenta Asturias. Aunque, como en ejercicios precedentes, pesan notablemente los resultados regionales de la construcción (4,7 por ciento) y de los servicios (4%), son inferiores a los del conjunto de España. Al contrario de lo que ocurre con la industria. Este sector, del que Estadística excluye las actividades vinculadas a la energía, creció en Asturias un 4,2 por ciento en 2006, el cuarto mejor balance de España y cercano al que presentaron las muy industriosas comunidades forales del País Vasco (4,9%) y Navarra (4,4%). Aunque el citado informe no entra en más detalles, es presumible que el crecimiento de la industria asturiana guarde relación con el muy favorable ejercicio que tuvo el subsector del metal, con incrementos de la cifra de negocio cercanos al 30 por ciento, como han puesto de relieve otros estudios.
El comportamiento más negativo fue el de la energía. En un año con paradas por reformas en las térmicas y nuevas reducciones en la producción carbonera, la actividad energética, con un peso notable en la economía asturiana, retrocedió un 1,2 por ciento.