L. S. NAVEROS
El alcalde, Gabino de Lorenzo, considera un «capricho» la exigencia de la oposición de que presida el Pleno extraordinario sobre «Villa Magdalena». De Lorenzo tira de diccionario para señalar que «un capricho es un deseo urgente, imperioso y efímero» y concluye que «la pretensión de la oposición municipal de que yo haga de muñeco del pim pam pum en un Pleno municipal sobre este asunto encaja perfectamente en esa definición, y yo no he sido elegido alcalde por quinta vez consecutiva, por mayoría absoluta, para darle caprichos a la oposición, sino para gobernar la ciudad, que es a lo que me dedico».
En unas declaraciones por escrito, el Alcalde destaca que «llevo 21 años dando la cara en los plenos ante políticos de la talla de Masip, Álvaro Cuesta, Tolivar, Jorge Fernández Bustillo, etcétera. Decir que me acobardo ante la señora Sainz, que políticamente no ha superado más que la sesión fotográfica para hacer el cartel electoral, es recuperar el carácter de inocentada del 28 de diciembre». Gabino de Lorenzo contesta así a la valoración de la portavoz socialista, Paloma Sainz, que le acusó de «cobardía» por no presidir el Pleno extraordinario sobre la polémica expropiación, que la oposición abandonó en protesta por su ausencia.
«La izquierda está manteniendo, respecto a "Villa Magdalena", una posición hipócrita, mezquina y bronquista. Hipócrita porque es un proceso iniciado por un alcalde socialista, Antonio Masip, y la expropiación se ha seguido exigiendo por los socialistas cuando éstos pasaron a la oposición; sin embargo, ahora parece que ellos no han tenido nada que ver. Mezquina porque ponen sus intereses políticos por delante de los intereses de los ovetenses. Produce sonrojo observar cómo se regodean ante la posibilidad de que este asunto merme gravemente las arcas municipales y vergüenza ajena escuchar cómo advierten que van a vigilar para dificultar cualquier salida negociada. Bronquista porque recurren al insulto, la descalificación y la algarada, como siempre», argumenta Gabino de Lorenzo. El Alcalde destaca que esta actitud contrasta con la postura municipal de «generosidad» ante las pretensiones del Gobierno regional de recalificar la parcela que deje libre en el Cristo el traslado del hospital. «Nosotros actuamos desde la generosidad, la cooperación y la confianza, facilitando los proyectos de Areces en todo lo que podemos. Son dos formas muy distintas, antagónicas, de hacer política, y los ovetenses saben valorar una y otra», asegura el Alcalde. Y es tajante respecto a la expropiación: «Le voy a dar un disgusto a la oposición: pagaremos, cuando y como corresponda, y el Ayuntamiento no quebrará, como vienen anunciando desde hace década y media».
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