Oviedo, M. S. M.
La revista «Science», una de las más prestigiosas del mundo en la publicación de hallazgos científicos y merecedora el pasado año, junto a «Nature», del premio «Príncipe de Asturias» de comunicación y humanidades, ha incluido en su lista anual de «avances científicos sensacionales» dos trabajos sobre los neandertales de la cueva de Sidrón (Piloña).
Titulada «Breakthrough of the year 2007», la lista incluye 21 estudios publicados a lo largo del año, entre los que figuran dos aportaciones fundamentales al estudio de la evolución humana, firmadas por investigadores del equipo científico que dirige el profesor Javier Fortea.
Gracias a dichos trabajos, el conocimiento de la especie que precedió al hombre moderno, y que habitó hace 43.000 años en las estribaciones del Sueve, ha dado un paso de gigante. Ahora se sabe que entre los neandertales había individuos pelirrojos y de piel clara. Según la investigación publicada el pasado mes de octubre por la revista «Science» con Carles Lalueza como primer firmante, los científicos encontraron que los dos neandertales estudiados, uno de Sidrón y otro de Monte Lesini, en Italia, comparten una variante no descrita en humanos modernos que afecta al grado de regulación pigmentaria, similar a la que se observa en las variantes pelirrojas actuales.
Los estudios genéticos realizados en colaboración con el Instituto Max Planck de Leipzig (Alemania) están permitiendo conocer rasgos físicos externos de los neandertales que nunca se podrían encontrar en el registro fósil. Este avance representa, por tanto, una revolución espectacular en el estudio de la evolución humana.
El otro hallazgo destacado que también se incluye en la lista de «sensacionales» de la revista «Science» es el que se refiere a la capacidad de hablar de los neandertales. Este trabajo, desarrollado por el equipo de Sidrón con participación del CSIC, fue publicado en la revista «Current Biology». Todo parece indicar que los neandertales compartían con los humanos modernos las mutaciones del gen FOXP2 implicadas en el habla. El estudio sugiere, además, que la mutación relacionada con el habla existía ya en el antepasado común de neandertales y hombres modernos. Es importante destacar que no se trata del gen del lenguaje, sino de un gen que interviene en la base neuronal de la capacidad del habla.
Para llevar a cabo este estudio se analizaron muestras extraídas de dos huesos de la cueva de Sidrón pertenecientes a dos individuos masculinos distintos, de los que previamente se habían recuperado secuencias de ADN mitocondrial y de cromosoma. Todo ello ha sido posible gracias a que los niveles de contaminación de ADN moderno son bajos, lo que se consigue mediante un riguroso protocolo de excavación limpia pionero en el mundo de las excavaciones arqueológicas.