París
El presidente francés Nicolas Sarkozy, cuya exhibición de su vida amorosa contribuye a la caída de su popularidad, según los sondeos, y que afronta un comienzo de año complicado por el deterioro de la economía, dará hoy su primera gran rueda de prensa en Francia desde su llegada al Elíseo en mayo.
En víspera de este encuentro de dos horas con los periodistas, la prensa destacó ayer la caída de la cuota de confianza de Sarkozy, que la mayor parte de los editorialistas achaca a la mediatización deliberada de su vida privada y a la falta de resultados en materia de poder adquisitivo, la principal preocupación de los franceses.
Las imágenes de Sarkozy del brazo de su nueva compañera sentimental, la cantante y ex modelo Carla Bruni, en Egipto entre Navidad y Nochevieja y en Jordania el pasado fin de semana, dos meses después del anuncio de su divorcio de su segunda esposa, Cécilia Ciganer Albéniz, han copado las portadas, informó «Efe».
El Elíseo se negó a comentar la noticia del dominical «Journal du Dimanche» de que la boda de Sarkozy, de 52 años, y Bruni, de 40, se celebrará probablemente el próximo 9 de febrero.
Citada ayer en «Le Parisien», la madre de Bruni, Marisa Borini, dice que no está al tanto, aunque según la prensa italiana ella había indicado que Sarkozy ya le había «pedido la mano» de la cantante y que no veía ninguna razón para denegársela. Otros medios apuntan que Sarkozy anunciará hoy la boda en su comparecencia.
El jefe de Estado, que en Egipto no había querido contestar a las preguntas de la prensa sobre sus vacaciones con Bruni ni sobre la polémica por haber viajado a Egipto en el avión privado de un empresario francés multimillonario, dijo entonces que respondería a todas las preguntas en la rueda de prensa de hoy.
Una cita precedida por sondeos que, a dos meses de las elecciones municipales y cantonales, muestran una acusada bajada de la cota de confianza del omnipresente Sarkozy: de siete puntos en un mes (y de 17 puntos desde el verano), hasta un 48 por ciento, según CSA, y de dos puntos (13 puntos desde julio), hasta un 54 por ciento, según LH2.
Un 63 por ciento de los sondeados opina que exhibe demasiado su vida privada y un 62 por ciento considera que no ha tomado medidas para mejorar el poder adquisitivo de los franceses, indica la encuesta del instituto LH2, publicada en el diario izquierdista «Libération», con el titular «Fin de la luna de miel en los sondeos».
En un editorial titulado un «Putin soft», el diario afirma que Sarkozy ha convertido a Francia en «una realeza catódica» y le reprocha, en particular, su forma de tratar a los ministros, evaluados con criterios fijados por consultores privados.
Fuera de París, el editorialista del «L'Est Républicain» afirma, por su parte, que los franceses no han elegido a Sarkozy para que sea «una estrella del rock».
Los analistas coinciden en que el presidente afronta un comienzo de año complicado, en un contexto de deterioro de la economía, con el repunte de la inflación, espoleado por el petróleo y materias primas, y un crecimiento inferior a la media europea.
Por otra parte, los medios saudíes descartan que Bruni acompañe a Sarkozy durante su próxima visita en Arabia, dado el conservadurimos de la sociedad saudí.