Oviedo, M. S. M.
En las últimas décadas la huella prehistórica ha sido una evidencia constante en Asturias. Los sucesivos hallazgos de rastros dejados por nuestros antepasados e incluso los de especies anteriores -neandertales- han convertido el territorio asturiano en un vivero arqueológico de referencia internacional.
Sin embargo, aunque las evidencias se han hecho más abundantes en los últimos años, la presencia del hombre prehistórico fue descubierta en Asturias a comienzos del pasado siglo. En 1908 se localizaron las pinturas y grabados de la cueva de La Loja (Peñamellera Baja) y las manifestaciones artísticas de la cueva del Pindal (Ribadedeva). La Consejería de Cultura prevé celebrar los cien años de ambos descubrimientos, y con ese fin se publicará el facsímil de «Las cavernas de la región cantábrica», una obra que se editará conjuntamente con la comunidad de Cantabria, que conmemora el centenario de algunas de sus cuevas.
Con motivo del aniversario de las asturianas se celebrará una reunión científica en Oviedo, en colaboración con la Universidad, dedicada al arte paleolítico, que reunirá a expertos de diferentes universidades.
Además de colocar una placa conmemorativa de la efeméride en cada una de las cuevas, también se publicará un estudio moderno y actualizado de la cueva del Pindal, realizado por María Pumariega.
Al centenario de las dos grutas se suma el 40.º aniversario del descubrimiento de Tito Bustillo, que contará con celebración propia.