El magistrado del Juzgado de instrucción número 1, Francisco Javier Rodríguez Luengos, ha decretado el sobreseimiento libre y archivo de una denuncia puesta por un vecino contra el derribo del edificio de Pérez de la Sala, 17 al considerar que se habían falsificado documentos y que el Ayuntamiento había actuado en contra de la ley al permitir tanto el derribo como la construcción de un nuevo edificio con dos plantas más que el ya existente.
El juez da por bueno el informe del fiscal Joaquín de la Riva que rechaza la acusación de delito de falsedad en documento público y de prevaricación contra el arquitecto municipal Manuel Suárez-Lledó y el entonces concejal de Urbanismo, José Agustín Cuervas-Mons.
La historia del derribo comenzó oficialmente en diciembre de 2001, cuando la Delegación del Gobierno autorizó a Cedur, S. L. a la demolición y posterior reconstrucción del inmueble. Debido a que la constructora no pudo cumplir los plazos, en febrero de 2005 caducó la autorización. Pero en febrero de este año el PP aprobó el estudio de detalle.
El edificio que proyecta Cedur tiene dos alturas más que el demolido. Será un inmueble con 2.432 metros cuadrados en cinco alturas el primero, y el segundo tendrá 261,36 metros cuadrados, el tercero 257,36 y el cuarto y quinto 226,26 y un bajo cubierta de 159,14 metros, a los que habría que añadir la planta baja (248,76 metros) y dos sótanos de unos 396 metros cuadrados.