Oviedo / Madrid
El candidato de IU a la Presidencia del Gobierno, Gaspar Llamazares, protagoniza un vídeo virtual en Gijón, «Sin IU no soy nada», creado a través de Second Life y colgado en el portal Youtube, en el que quema una fotografía de la Familia Real donde posan Jaime de Marichalar (con la cara tachada), las Infantas Elena y Cristina, Iñaki Urdangarín y los Reyes.
Junto a esa foto, también arden varios carteles: uno en que se puede leer «bajar los impuestos a los ricos», otro en el que aparece una foto de Gallardón dentro de una señal de prohibido y otro que es un diploma de Rajoy sobre el cambio climático firmado por «el primo».
El vídeo presenta a Rajoy y a Zapatero virtuales. Éste rescata de las llamas los dos primeros carteles. Ambos protagonizan las dos primeras partes del corto, en las que se puede ver a Rajoy en su casa fumando un puro y escuchando por la radio a Ana Botella explicando su particular versión científica de las peras y las manzanas sobre la homosexualidad.
Entonces se suceden diversas escenas, bajo una canción de «Pimpinela», en las que Zapatero le lleva un ramo de rosas rojas a Rajoy, que le da un portazo y comienza a beber de una botella cuya etiqueta es una fotografía de Aznar.
Tras declararse un incendio debido a la ebriedad del virtual Rajoy, Zapatero logra salvarse tras hacerle el boca a boca. A kilómetros de distancia, Llamazares se encuentra en la terraza de un establecimiento hostelero. Luego corre por un Gijón virtual en el que se identifica el Muro de San Lorenzo, el «Elogio del horizonte», la puerta del Ayuntamiento y la plaza del Marqués con la gijonesa estatua de Pelayo. Llamazares llega para salvar a Zapatero, no sin antes quemar las fotos, y administrándole «Izquierdina».
Todo ello se presenta en algo más de seis minutos de vídeo, con acciones que, aunque a primera vista puedan parecer delictivas, como la quema de la fotografía Real, no lo son en absoluto, al tratarse de personajes virtuales. La comisión de injurias contra la Corona exige la existencia de acciones físicas y reales para condenar estos hechos, según fuentes fiscales. «La injuria debe producirse con un objeto real, es decir, con una auténtica fotografía de los Reyes».
En vista del revuelo levantado, IU optó por remitir un comunicado en el que declaró que «no existe, ni se pretende de forma directa ni indirecta, actuar de forma ofensiva contra nadie ni contra nada, sea una persona pública a título individual o una institución». Según la formación, es parte de la «campaña paralela» que desarrolla en distintas plataformas, dirigida a un público que «normalmente usa las posibilidades que ofrece el ciberespacio».