«Amo a Oviedo porque en esta ciudad viví (en la calle San Mateo, en Trascorrales, en la calle Gascona) y pasé los mejores años de mi vida, ahí conocí a algunas de las personas que más quiero y en ella estudié mi carrera e inicié mi vida como investigador. A partir de la estructura y personalidad urbanas de Oviedo aprendí a valorar la ciudad, sobre todo la ciudad europea, culta, armoniosa, equilibrada y orgullosa de sí misma. Si defiendo el paisaje de su centro histórico es porque he sentido muchas veces, como la habrán sentido muchos ovetenses cuando han vuelto a la ciudad tras pasar un tiempo fuera, la alegría de estar en casa al ver imponerse rotunda esa imagen de la Catedral, al aproximarse por la autopista». Así defiende Víctor Fernández Salinas, profesor de Geografía de la Universidad de Sevilla y miembro de Icomos, su vinculación a la capital asturiana, en réplica a las declaraciones del concejal de Urbanismo, Alberto Mortera, en el sentido de que el informe sobre el impacto de las torres de Calatrava estaba hecho en 24 horas y con total desconocimiento de la realidad ovetense.
Fernández Salinas insiste en su escrito en que el informe no es sólo obra suya, si no que es un escrito «colegiado», es decir, elaborado por varios expertos. El profesor muestra «extrañeza» por las descalificaciones del concejal de Urbanismo «contra el informe y contra mí» y considera que prueban que Mortera carece de argumentos para defender su apuesta por las torres de Calatrava. «En el ámbito académico al que pertenezco y para el que fui formado en la Universidad de Oviedo, todos saben que recurrir a la descalificación es admitir que no se poseen argumentos ni criterios en los que apoyar una idea o propuesta».
El experto de Icomos destaca que pretende, sobre todo, replicar «a la acusación de un pretendido odio a Oviedo». «No hay odio en el informe de Icomos y los argumentos científicos que desaconsejan el proyecto, luz y taquígrafos, están a la vista de todos después de que ha sido colgado en la página del Observatorio del Patrimonio Histórico Español», concluye el profesor, uno de los expertos que firman el polémico informe que recomienda a la UNESCO incluir el Prerrománico en la lista de patrimonio mundial en peligro, en el caso de que se mantenga el proyecto de los rascacielos de Calatrava.