Oviedo, Elena CASERO
«En 1995, tras ver que muchos niños que venían de los campamentos saharauis a pasar el verano tenían bocio, decidimos desplazarnos allí para ver cómo era realmente la situación». Paz Villaverde, internista del Hospital Central de Asturias, explica así cómo comenzó un proyecto que desde el año 1996 le lleva a ella y a varios médicos asturianos a desplazarse al Sahara. El pasado sábado volvieron a viajar a los campamentos de refugiados en una nueva campaña de lucha contra la diabetes.
Los doctores Francisco Cadórniga y Paz Villaverde, acompañados por otros médicos, como Aurelio de la Torre, experto en cirugía vascular, continúan así esta semana un proyecto que desde hace doce años les lleva a los campamentos saharauis. Al principio, en 1995, trataron de erradicar el bocio, pero vieron que el exceso de yodo en los pozos de agua de la zona dificultaba esta campaña.
«Ese mismo año vino un militar a que le controláramos la diabetes, y nos dimos cuenta de que éste era otro gran problema con el que sí podíamos colaborar», explica el doctor Cadórniga. Hasta ahora este equipo de médicos viaja una vez al año a la zona, aunque ahora están planteándose realizar dos viajes anuales, debido a la demanda de atención por parte de los pacientes de la zona.
La labor de estos médicos, totalmente altruista, no podría materializarse sin los numerosos apoyos con los que cuenta. Además del respaldo de Cruz Roja, son varios los laboratorios que les donan material, caso de Sanofi Aventis, que envía a uno de sus delegados para que viaje con ellos.
«El principal problema que tenemos es poder llegar a elaborar un censo con todos los enfermos de los campamentos», asegura Cadórniga. «Pero últimamente nos estamos encontrando con otro, y es que otras delegaciones españolas que también viajan allí para ayudar les están llevando medicamentos diferentes a los que nosotros les suministramos, y a veces nos encontramos con el problema de que los nuestros ya nos los quieren o prefieren los otros. Debemos alcanzar un acuerdo para homogeneizar los medicamentos», sentencia el doctor Cadórniga. Durante nueve días, los doctores visitarán las principales «wilayas» (campamentos) de la zona, además de impartir un curso de prevención y control de la enfermedad a pacientes y médicos de la zona, y reunirse con el ministro de Sanidad, Bere Tayeb, un viejo conocido de los doctores, que empezó colaborando con ellos como encargado de la farmacia central de los campamentos y que recientemente ha llegado a la dirección del Ministerio. Esta nueva situación «llena de orgullo» al contingente asturiano y le aporta la tranquilidad de que las cosas estarán bien hechas.