Jarrio (Coaña),
Sergio PÉREZ
El sesenta por ciento de los profesionales sanitarios de atención primaria del área sanitaria I califica de «bueno» o «muy bueno» el grado de sus conocimientos y actitudes sobre la confidencialidad de los datos de los pacientes. Es una de las conclusiones de una encuesta realizada en 2007 por el Comité de Ética para la atención sanitaria que se presentó ayer en el Hospital de Jarrio.
El órgano tiene carácter consultivo y multidisciplinar y fue acreditado en enero del 2007. El comité está formado por veintiún miembros, profesionales sanitarios y no sanitarios de atención primaria y atención especializada, dos de los cuales son ajenos al Servicio de Salud (una licenciada en Derecho y un licenciado en Filosofía). Dos de sus dos objetivos son proteger los derechos de los pacientes potenciando la confidencialidad de sus datos y mejorar la calidad asistencial. Se trata de un órgano al servicio de los profesionales y usuarios del Sistema de Salud que fue creado para analizar y asesorar en la resolución de conflictos éticos que se puedan producir durante la práctica clínica. Su presidenta es Amparo Alonso, quien señala que su función básica es la defensa de los ciudadanos, pero que carece de capacidad punitiva. «El comité es un órgano consultivo, asesora para garantizar la confidencialidad y para facilitar el acceso de los usuarios. Ahí es esencial. También busca formar y sensibilizar a los profesionales sobre la confidencialidad, la autonomía del paciente y sobre temas de justicia», explicó Amparo Alonso.
El estudio que ayer se presentó se realizó, explicaron, con esa intención. Es decir, conocer cómo actuaban los profesionales del centro. De hecho, es el primer estudio en el ámbito de la atención primaria de España. Esta encuesta se realizó en primaria y especializada centrando las preguntas en los conocimientos de los profesionales sobre confidencialidad, donde se dio un grado muy alto y similar en ambos ámbitos sanitarios. También se preguntó por los comportamientos y actitudes, donde se aprecian más diferencias.
Por ejemplo, en atención primaria se respeta más la confidencialidad, debido a la configuración y estructura del Hospital de Jarrio, que facilita que a veces la información no se dé en el lugar adecuado.
Según se explicó durante la presentación del estudio en el centro de Jarrio, los casos que más se tratarán en el comité son los relacionados con el límite de los tratamientos (el más frecuente e importante), con la confidencialidad y con la autonomía del paciente.