Román GARCÍA
Un vecinos de Pumarín de 32 años acabó apuñalando a otro para defender a su hijo en una pelea infantil. El suceso tuvo lugar durante la noche del pasado sábado. Todo comenzó con una pelea entre los niños que a punto estuvo de acabar en tragedia. Uno de los padres, el ahora detenido, se dirigió al bar donde se encontraba el progenitor del otro niño, en la calle Ampurdán, barrio de Pumarín. Su objetivo era «arreglar cuentas». Al entrar en el local el detenido indicó al padre del niño con el que había discutido su hijo que saliera del bar. Una vez en la calle, le asestó dos puñaladas.
La víctima consiguió ir a su domicilio, a pesar de las heridas. Una vez allí avisó a los servicios de emergencia, que le trasladaron al hospital. En el centro médico le dieron el alta en la mañana de ayer, ya que, según portavoces policiales, sus heridas eran de carácter externo y no habían afectado a ningún órgano fundamental, por lo que sólo se precisaron curas de urgencia y un día de hospitalización en observación.
En cuanto al detenido, permaneció en el bar de Pumarín tras la pelea. Allí fue donde le localizaron los agentes de la Policía Local, que procedieron a su detención y le trasladaron a la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía, donde permanece.
El detenido pasará a disposición judicial previsiblemente a lo largo de la mañana de hoy. El hombre cuenta con gran cantidad de antecedentes penales. La Policía le detuvo ya en una docena de ocasiones anteriores por delitos de robo y tráfico de drogas. En su historial figuran también varios cambios de identidad, el hombre se hizo pasar por personas que no era en varias ocasiones para ocultar su verdadera historia.