M. S.
Pese a «las ondas que nos vienen de DHO», los responsables del sindicato UGT confían en poder entregar las 21 viviendas de El Cerillero «este mismo verano». Su confianza se basa en que «los problemas los tiene la empresa constructora, no los promotores, que somos nosotros». Una precisión que marca distancias con el caso de la PSV, el instrumento que UGT creó en la década de los noventa para la promoción de viviendas baratas y que acabó protagonizando un episodio fraudulento de alcance nacional. En Moreda, sin ir más lejos, esta promotora dejó a decenas de familias con sus pisos a medio construir.
En la actualidad, UGT opera en Gijón a través de Asturgestión Viviendas, S. L., que adjudicó la obra de construcción del edificio de El Cerillero mediante concurso. Dico fue la compañía que ofreció, en este caso, las condiciones más ventajosas. El sindicato volverá a recurrir a la modalidad de concurso en sus próximos proyectos de vivienda de cooperativa, lo que infiere una mayor neutralidad al proceso.
Además de la de UGT, en el municipio funcionan otras dos cooperativas de vivienda. Una vinculada al sindicato CC OO, y la otra, a la Federación de Asociaciones de Vecinos de la zona urbana de Gijón. Concretamente, los ugetistas tienen pendiente la promoción de 31 pisos más en El Cerillero y de otros 50 en el barrio de Tremañes.
El expediente de adjudicación de suelo para el primer lote de viviendas todavía no se ha formalizado con el Ayuntamiento. En cuanto a los pisos de Tremañes, ya están en marcha las gestiones necesarias para su desarrollo. Éste es uno de los barrios con mayor presencia de las cooperativas. Sólo entre Tremañes y el área residencial de Roces -en proceso de urbanización- se promoverán cerca de 300 pisos sujetos a este régimen edificatorio. La oferta de las cooperativas se acoge al sistema de subvenciones fijado para las viviendas de protección autonómica.