Las razones
La ley impone una revisión catastral si se han superado los diez años desde la última actualización, si hay cambios significativos en el mercado inmobiliario o si ha tenido lugar una adaptación del PGOU. En Gijón coinciden las tres premisas.
El proceso
Una vez que el Ayuntamiento da el visto bueno a los criterios a seguir por el Catastro se inicia un proceso técnico que incluirá (a finales de año) la presentación a los afectados de la nueva valoración de sus propiedades para que puedan presentar alegaciones. El nuevo catastro entrará en vigor el uno de enero del año 2009 pero su aplicación será escalonada a lo largo de los siguientes diez años con un porcentaje del diez por ciento cada año.
La subida
Los informes establecen que, ahora mismo, el valor catastral en Gijón equivale al 18% del valor de mercado de la propiedad. La intención es elevar ese porcentaje hasta un 40%, lo que supone multiplicar por 2,2 el actual valor catastral.
Los impuestos
El cambio en el valor catastral de los inmuebles tiene una repercusión directa sobre algunos de los impuestos más importantes que pagan los vecinos. Es el caso del IRPF, la contribución, la plusvalía y el impuesto de transmisiones.