R.V.
«Es evidente que éste no es el mejor momento pero esta revisión catastral, es algo que nos cae encima y en lo que no vale decir que ya lo veremos. Al Ayuntamiento le toca abordar el tema con toda claridad, de manera racional y valorando elementos sociales que son muy importantes». La reflexión es de Jesús Montes Estrada, líder municipal de IU y uno de los pilares del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Gijón. Churruca se comprometía ayer a «mirar de manera milimétrica» la actualización de los valores catastrales para evitar impactos sociales indeseados. En este sentido, el concejal entiende que es necesario dar un trato singular a barriadas como Pescadores, Muselín, Portuarios, Inuesa, La Tejerona o el poblado de La Camocha «donde hay viviendas vinculadas a algún tipo de industria y con una población en muchos casos envejecida integrada por viudas, jubilados o prejubilados». La situación de la zona rural también ha sido motivo de reflexión para los gobernantes municipales que, de hecho, han incluido entre sus sugerencias a la ponencia de valores catastrales presentada por la Dirección General del Catastro que se tenga en cuenta la capacidad edificatoria y no la superficie de la finca a la hora de cuantificar su valor catastral.
Pero para IU la prioridad que tiene el Ayuntamiento es limitar el efecto práctico que sobre el pago de los impuestos tenga este proceso para todos los gijoneses. La Junta de Gobierno se plantea medidas correctoras que tengan en cuenta singularidades sociales en espacios geográficos concretos y fraccionamientos en el pago del IBI.
Si todo sale según lo previsto, hoy se publicará en el BOPA la ponencia de valores del catastro y se abrirá un periodo de alegaciones a la formulación de sus criterios. Luego se actualizarán todas las unidades catastrales y se notificarán sus nuevos valores a los propietarios que, a partir de octubre, tendrán la ocasión de alegar.