Lne.es » Deportes
 Noticia anterior   Noticia siguiente 

Villa levanta España

El goleador, nieto del abuelo «Trotsky», pregona su orgullo español, grita el ¡Arriba España! y hace ondear, casi en exclusiva, la bandera de Asturias en las celebraciones por el triunfo de la «Roja»

 
Enviar
Imprimir
Aumentar el texto
Reducir el texto
Villa hace el gesto de escanciar tras marcar un gol a Rusia.  efe / juanjo martín
 MULTIMEDIA

Gijón, J. MORÁN
El puzzle, o aparente galimatías geo-político-deportivo, exhibe los siguientes enunciados: David Villa, natural de la langreana Tuilla, tierra de hulla, de sindicatos, de izquierdas... es nieto del abuelo «Trotsky», que fue hermano de «Libertad», «Lenin» y «Stalin», así llamados por expresa voluntad ideológica del padre de los cuatro; pero el «guaje», el «pichichi» de la Eurocopa, celebra sin desmayo el triunfo de la Selección con el «¡Arriba España!», grito de entraña falangista y uno de los lemas más propalados por el franquismo.

Ya se sabía que Villa, de ascendencia roja e integrante de la «Roja», había goleado a Rusia, referencia inexcusable para su bisabuelo, Vicente Martínez Amores, enjuto y con perilla, y de ideas revolucionarias, como Lev Davídovich Bronstein (1879-1940), a quien el mundo conoció como Lev Trotskij, creador del Ejército Rojo.

Pero, ahora, el rojo de Tuilla, el de la «Roja», declara sin apuro alguno su orgullo «de ser español», y su firme convicción de que «España es lo mejor del mundo», y «¡Arriba España!», otra vez.

Sin embargo -tercera constatación-, David Villa combinó su exaltación de la grandeza de España con la exhibición de la bandera de Asturias, la única, casi, que ondeó en la roja escenografía del lunes en la madrileña plaza de Colón. Villa y Cazorla agitaron el paño azul con la cruz de la Victoria, y sólo Sergio Ramos dejó ver la bandera de Andalucía.

En un clima de exaltación española en exclusiva, probablemente inducido o aconsejado por los organizadores del acto triunfal de Colón, no ondearon otras banderas autonómicas. ¿Por qué no se vieron la ikurriña vasca o la señera catalana? Misterio. Pero el caso es que la bandera de Asturias no pareció incordiar al respetable, como no lo hace cuando la marea azul agita al volantista Fernando Alonso. La asturiana es admitida como bandera festiva, no excluyente, no polémica, no contrapuesta a la nación en su conjunto. Como el «Asturias, patria querida», himno de la camaradería celebrativa, incluso etílica, si llega el caso.

Sin embargo, ha habido excepciones. Cuando el Real Zaragoza venció al Real Madrid en la Copa del Rey en 2004, el entonces jugador de los maños, David Villa, sacó su bandera de Asturias y causó cierto revuelo en la capital del Ebro.

¿Y el «¡Arriba España!», grito y lema obligatorio, y encabezamiento de toda comunicación escrita durante la guerra y la postguerra (así: «III Año Triunfal, ¡Arriba España!»?

El eslogan lo había inventado el regeneracionista Macías Picavea, a finales del siglo XIX, pero José Antonio Primo de Rivera -«Si España fuese un conjunto de cosas melancólicas pediría que me extendieran la carta de ciudadano abisinio»- lo adoptó para la Falange. Para los regeneracionistas, exclamar «¡Arriba España!» era oponerse al Romanticismo, que decía «amamos a España porque no nos gusta». Para Primo de Rivera significaba la «revolución pendiente» -aunque no con la soviética»- y a la espera de una «paraíso con ángeles verticales».

Pero había más: el «arriba» falangista y franquista sustituía al clásico «viva», que corría el riesgo de provocar el recuerdo de la monarquía: «Viva España, Viva el Rey, Viva el Orden y la Ley».

Por tanto, ¿es el «¡Arriba España!» un grito adecuado para el Palacio de la Zarzuela?

Pero, conocedor o no -probablemente no- de todos estos significados, inductores de prejuicios en las generaciones adultas, el joven guaje de Tuilla lanzó sus «arribaspaña» sin reservas, sin complejos y con naturalidad. O fue fruto de la ciega euforia del momento o muestra de que las jóvenes generaciones son más españolas que las precedentes.

COMPARTIR
 

  HEMEROTECA
     CONÓZCANOS: CONTACTO |  LA NUEVA ESPAÑA |  CLUB PRENSA ASTURIANA |  PUNTOS DE VENTA |  PROMOCIONES    PUBLICIDAD: TARIFAS| AGENCIAS|CONTRATAR  
Lne.es y La Nueva España son productos de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de La Nueva España. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
  Aviso legal
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  | Levante-EMV  | El Boletín  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas