Tuilla (Langreo), M. I.
La «Villamanía» se desató ayer una vez más en Tuilla cuando pasadas las ocho de la tarde el Guaje hacía su entrada en la cancha polideportiva del colegio público «Regino Menéndez» ataviado con camiseta blanca, chaqueta azul, pantalones tejanos y zapatillas deportivas. Carreras y empujones para conseguir tocar, fotografiar, besar o lograr un autógrafo.
Pero el acto que ayer se celebró en el pueblo natal de David Villa como tributo al campeón y pichichi» de la Eurocopa no se realizó ni dónde ni cómo estaba programado por las autoridades regionales y locales, que pretendían que el máximo goleador de la Eurocopa reinaugurara el nuevo campo de hierba sintética del Candín, un campo que presenta graves deficiencias puesto que la obra de construcción de las nuevas gradas se encuentra todavía a la mitad, y las torres de iluminación artificial aún no están colocadas. Pero si se dio un auténtico baño de masas. Ante el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, y la alcaldesa de Langreo, Esther Díaz, que le dieron la bienvenida, la nueva figura del fútbol mundial señaló que «me siento muy feliz de estar aquí en mi pueblo, pues levanto la cabeza y veo a los amigos de siempre y a los familiares, y desde luego me siento muy orgulloso de ser de Tuilla, de este pueblo que siempre ha estado apoyándome y gracias al cual he conseguido muchos éxitos en el mundo del fútbol incluida esta Eurocopa».
David Villa que sonriente y feliz de estar de nuevo en casa con su gente recibió felicitaciones de niños y mayores ataviados con las camisetas de España y el número siete a la espalda, lanzó un claro mensaje al Gobierno del Principado señalando que: «Cuando las obras de reforma del campo de fútbol estén concluidas por completo vendré a Tuilla aunque sea corriendo por la autopista. Le he dicho al presidente del Principado que a ver si las acaban para octubre; pero si es primero, mucho mejor».
El campeón de Europa, que fue obsequiado por Esther Díaz y Vicente Álvarez Areces con sendas placas que agradeció al igual que la propuesta de la alcaldesa de Langreo de nombrarle hijo predilecto del municipio, también dijo que «el recibimiento de mi gente me ha dado mucha más alegría que las celebraciones anteriores, pese a lo importantes que fueron».
David Villa, que fue aclamado por cientos de personas, no se olvidó de proclamar su sportinguismo confiando en que los del Molinón hagan una gran temporada en Primera.