Ladines (Sobrescobio)
El parque natural de Redes ya tiene osos. «Villarina», la osezna herida que fue recogida por una pareja de turistas en la carretera de Villarín, en Somiedo, a finales del pasado mes de junio, fue trasladada ayer al centro de cría del urogallo de Sobrescobio desde Cabárceno, en donde se recuperaba de sus heridas, sufridas presuntamente en un atropello. El animal fue conducido ayer por técnicos de la Consejería de Medio Ambiente del Principado desde el parque cántabro hasta Ladines. El esbardo permanecerá temporalmente en las instalaciones coyanas para continuar su recuperación. El animal estará en condiciones «de absoluto aislamiento y rodeado de un ambiente similar al que encontraría en su hábitat natural», según fuentes del Principado.
Medio Ambiente asegura que tomó la decisión del traslado en coordinación con la Fundación Oso Pardo y el Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (FAPAS) tras considerar que «la medida es necesaria para evitar cualquier contacto con el hombre que pueda condicionar su posible reintroducción en el medio». La osezna estará sometida a alimentación natural, apuntan desde el Principado para añadir que «el ejemplar estará en el centro hasta lograr la máxima recuperación posible, evaluándose continuamente el alcance de la misma».
La cría de oso ha estado en Cabárceno atendida por un equipo veterinario en una zona de aislamiento, lo que ha permitido notables avances en su estado de salud. Ha ganado peso y ha superado buena parte de los síntomas producidos por la contusión con la que se encontró en la carretera, aunque persisten los problemas de visión en el ojo derecho y en la extremidad anterior derecha, según los informes de la Administración regional. La nota de prensa hecha pública por el Principado apuntaba también que la osezna «muestra un débil reflejo de huida ante ruidos o movimientos bruscos».
Según la Consejería, la estancia de «Villarina» en Cabárceno ya no era exigible porque cualquier cuidado que necesitara actualmente podría realizarse en cualquier otro lugar y, además, «comenzaban a manifestarse ciertas limitaciones que podrían interferir en una posible reintroducción del animal en el medio natural y esta opción sigue abierta aunque sus condiciones físicas impiden hacerlo actualmente».
La osezna se trasladó a Cabárceno días después de que fuera encontrada por una pareja de turistas en la carretera de Villarín con las facultades físicas muy mermadas. Realizadas las primeras atenciones en Somiedo se intentó reiteradamente su reintroducción en el medio, aunque estos intentos fueron fallidos. Posteriormente, el animal se trasladó a una clínica veterinaria de Oviedo, donde se le diagnosticó un fuerte traumatismo cranoencefálico, cuyos síntomas se fueron agravando progresivamente en los siguientes días. Con posterioridad, un grupo de especialistas, junto con el personal de la Dirección General de Biodiversidad y Paisaje, aconsejaron su traslado al centro de recuperación de fauna que el Gobierno de Cantabria tiene dentro del parque de la naturaleza de Cabárceno.