Oviedo, José Luis SALINAS
El presidente del gremio de promotores de la Confederación Asturiana de la Construcción (CAC), Apolinar Cuesta, considera que el precio de la vivienda usada está sufriendo un claro abaratamiento debido a que «se encontraba fuera de toda lógica». No obstante, sostiene que la bajada de los pisos nuevos «es prácticamente imposible».
Unas afirmaciones que contrastan con los últimos datos difundidos por el Ministerio de la Vivienda que asegura que las viviendas de nueva construcción se abarataron de media un 0,3 por ciento a lo largo del segundo trimestre del año en comparación con el primero. Los tasadores señalan también que entre enero y junio los pisos nuevos se rebajaron un 0,58 por ciento en comparación con el mismo período de 2007. Es el primer retroceso que se experimenta desde 1998, cuando el boom inmobiliario estaba dando sus primeros pasos. En cambio, las mismas estadísticas elaboradas por el Ministerio de Vivienda aseguran que el precio de los pisos usados se incrementó en la región entorno a un 2 por ciento durante el último año.
En los últimos cinco meses la actividad inmobiliaria ha descendido un 36 por ciento. Una bajada que, a pesar de que los promotores reconocen que es «importante», Cuesta defiende que no es mala porque «el sector se estaba moviendo en cifras irreales de producción». El vigor inmobiliario de los últimos años se ha traducido ahora en un elevado número de inmobiliarias y constructoras en problemas.
Asturias es una de las comunidades que menos está sufriendo el parón de la construcción, al menos según indican las cifras de empleo que en julio se redujeron en Asturias e incluso se logró que 56 personas dedicadas a la construcción abandonaran las colas de las oficinas de empleo de la región. Un argumento que defiende también Apolinar Cuesta en un artículo publicado en la revista «Ático» que edita la Confederación de la Construcción. «Asturias no ha sufrido un boom tan espectacular como otras regiones españolas, y ahora tampoco está teniendo una desaceleración y un ajuste tan importante como el resto del país».
Cuesta afirma también que el bajón de la actividad inmobiliaria «no es un problema del sector de la promoción en sí», sino que lo achaca a la falta de liquidez y el descenso de la confianza de los consumidores. «Hay demanda suficiente para la venta de pisos, pero está retraída debido a las circunstancias económicas», asegura. La actual situación de crisis inmobiliaria se cimienta sobre la dificultad de compradores y de promotores a acceder a los créditos, y de las continuas subidas del Euribor, el tipo al que se conceden la mayor parte de las hipotecas en España. Los analistas coinciden en que el sector financiero se ha vuelto, desde hace meses, mucho más restrictivo a la hora de dar préstamos. Aunque, Apolinar Cuesta señala que en Asturias «tenemos la suerte de contar con una Caja de Ahorros (Cajastur) que da una buena respuesta a nuestras empresas», indica Cuesta.
Los agentes inmobiliarios y promotores coinciden en señalar que entre los potenciales compradores está extendida la idea de que los precios de los pisos de nueva construcción van a bajar en los próximos meses, y por eso deciden retrasar sus compras. Aunque argumenta que «es imposible» que se produzca esta rebaja ya que los costes de construcción y la mano de obra se siguen encareciendo al mismo ritmo de años anteriores.
Los datos de ventas no son nada halagüeños para los promotores. Las cuentas del Instituto Nacional de Estadística basadas en los movimientos de los registros de la propiedad, señalan que en Asturias se produjeron 505 operaciones con viviendas nuevas en mayo. El descenso interanual es equivalente al 21 por ciento, análogo a la media española. En el caso de la vivienda usada el Principado registró 1.125 operaciones de compraventa, 466 menos que un año atrás. El descenso, del 41,4 por ciento, se queda ligeramente por debajo de la media española (43,6 por ciento).
No obstante, Asturias permanece fuera del grupo de regiones donde más caro resulta comprar piso. El precio medio del metro cuadrado en la región en el segundo trimestre se situó en 1.995,4 euros, mientras que a escala nacional esta cifra asciende a 2.088,1 euros el metro cuadrado. El responsable de los promotores asturianos asegura que las perspectivas en cuanto a la edificación de viviendas en Asturias para el próximo año son malas. Y señala: «Esperamos que a partir de entonces haya entrada de flujos de capital, que la desconfianza de las entidades financieras se reduzca y se recupere la confianza por parte de los consumidores».