El Pazo de Meirás fue escenario este fin de semana de dos bodas, una oficial dentro del pazo, la de la bisnieta de Franco, Leticia Giménez-Arnau Martínez-Bordiú, con Marcos Sagrera, y otra, la alternativa, convocada por la Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica de A Coruña, que reclama la devolución del inmueble. En la boda de Leticia Martínez Bordiú, los invitados tuvieron que pasar entre decenas de paparazzis y un estricto control de seguridad. En el exterior del pazo, unas 400 personas se concentraron en torno a una parodia del grupo «Os Maracos» de A Coruña.