Román GARCÍA
«Una semana grande y brillante por la oferta que se dio desde el Ayuntamiento y por la respuesta de los ciudadanos». Con estas palabras hacía ayer balance de la semana grande gijonesa José Manuel Sariego, concejal de Festejos y alcalde en funciones de la ciudad. El edil repasó uno por uno los momentos importantes de las fiestas en una rueda de prensa ofrecida en el Consistorio. Allí aprovechó para anunciar que se mantienen contactos con los hosteleros para intentar mejorar los festejos grandes de Gijón y que «puede que exista alguna forma de alargar las fiestas». Eso sí, con los límites que marque la capacidad de trabajo y el presupuesto público. Para Sariego, el nivel festivo, en general, es elevado: «Gijón es de las pocas ciudades que ofrece una oferta cultural casi inabarcable».
El edil quiso destacar las novedades de esta edición de la semana grande. El alumbrado del paseo de Begoña, el cambio de hora del pregón, que este año realizó el entrenador rojiblanco Manuel Preciado, y las verbenas en los barrios, fueron cambios «acertados». La noche más importante volvió a ser la de los fuegos artificiales, en la que participaron 400.000 personas. Para Sariego, «fue un espectáculo visual muy completo que se pudo disfrutar desde muchos puntos de una ciudad exigente». Este año, por primera vez, una empresa asturiana era la encargada de organizar el evento y, según el edil, «estuvieron a la altura». Tras el castillo de fuegos, las verbenas en los barrios tomaron el testigo, una medida que «descentralizó la fiesta», según el edil, y que «permitió que los hosteleros alejados del centro también disfrutaran de una gran afluencia».
Respecto a los conciertos, durante la semana grande se celebraron 24 espectáculos del programa «Arte en la calle», cuatro organizados por Labacción y catorce grandes conciertos en los escenarios de Poniente y la plaza Mayor. Unas 2.000 personas de media acudieron a los recitales de la plaza, mientras que en Poniente hubo una media de 20.000 espectadores. El concierto más exitoso fue el de Bustamante, con unos 60.000 espectadores. En el capítulo teatral los números municipales hablan de más de 2.500 asistentes en las cuatro obras programadas en el Jovellanos.
Por último, Sariego habló de la feria taurina de Nuestra Señora de Begoña en El Bibio , que «estuvo casi todos los días llena y se respondió a las expectativas con nueve puertas grandes». Pero no sólo de festejos se vive en la ciudad. Las instalaciones que durante todo el año permanecen abiertas, en los meses estivales sufren un incremento de visitantes. Entre el 8 y el 17 de este mes, 4.473 personas visitaron el Jardín Botánico y 14.901, el acuario. Para Sariego, los datos demuestran la «excepcional» acogida de una fiesta en la que su Concejalía no para de trabajar: «Se puede mejorar y puede que haya a alguna forma de alargar la semana grande, pero todo tiene un límite, tanto de presupuesto como de trabajo».