SABINO FERNÁNDEZ CAMPO. EX JEFE DE LA CASA DEL REY
Alejandro ROZADA
La Granda (Gozón),
-Será el pregonero de las fiestas del Cristo de Candás, el 11 de septiembre, ¿satisfecho?
-Por partida doble. En principio porque mi esposa, María Teresa Álvarez, nació en esta tierra y siempre me resulta gratificante reencontrarme con sus raíces. Además, me agrada ser el pregonero de las fiestas de San Pedro e inaugurar la celebración candasina más tradicional.
-Y le hemos vuelto a ver en los cursos de La Granda que cumplen 30 años.
-Una efeméride muy importante. Visito estos cursos desde hace 7 años y me resultan muy interesantes las conferencias que se imparten. Me agrada asistir a las ponencias sobre asuntos interesantes donde puedes escuchar argumentos muy innovadores sobre el pasado y el presente. De hecho, he dirigido el curso «Pasado, presente y futuro», que concluye que el futuro es impredecible.
-¿Qué asunto le preocupa más de la actualidad?
-El terrorismo. Sobre este asunto, no puede haber división alguna y debemos luchar por su eliminación definitiva. Nuestro objetivo debe ser el de acabar con el terrorismo sin culparse unos a otros, se debe coincidir y espero que se consiga la unión. No creo que sea una buena solución dialogar con los terroristas. Esas conversaciones fueron improcedentes ya que es delirante negociar y ceder con los asesinos para llegar a una solución. En una negociación hay que dar algo, y si lo que piden es demasiado o imposible, nunca se llegará a nada. La mejor solución es la de acabar con ellos con la ley en la mano.
-¿Le parece suficiente la acción de la Justicia y las Fuerzas Armadas para encontrar una solución?
-Son muy importantes, y deben seguir en la misma línea para acabar con la permanencia de la inseguridad. Es fundamental que haya una conjunción y un acuerdo entre los partidos. No hay que reunirse con ETA, sino que los principales partidos españoles deben llegar a acuerdos que conduzcan al fin de esta organización. También son importantes otros factores menores sobre los que puede haber puntos de vista particulares, pero la esencia radica en que los partidos deben estar unidos para alcanzar una solución.
-¿Y el papel de las fuerzas nacionalistas?
-Los partidos nacionalistas juegan un papel muy desagradable. Me parece que las autonomías fueron la base de algunas dificultades al no ponerse límites en los estatutos a lo que deberían ser. Hay muchos deseos de independencia que no favorecen en nada al país.
-¿Cree en la teoría de las dos Españas?
-Para mí, sólo hay una España. Nos debemos unir respetando todas las variantes, sobre todo el lenguaje, porque tenemos un idioma universal que hablan millones de personas en todo el mundo. Está bien que se hablen otras lenguas, pero la fundamental es el castellano. Lo que sí sostengo es que el estado de las autonomías ha sido un problema grave porque aumenta los deseos de independencia y las aspiraciones económicas de cada territorio.
-¿Qué opina del reparto de la financiación autonómica?
-El café para todos llevó al peligro de una desmembración y no es una fórmula válida. Los repartos siempre son peligrosos. Un Gobierno central que reparte fondos siempre comete errores. Ya pasó con el problema del agua, con las exigencias de unas y otras comunidades que no querían ceder.
-¿Qué tal va a salir Asturias?
-Asturias no se debe desanimar ante la aparición de situaciones difíciles. Todos los asturianos deben estar unidos y colaborar para que la región pueda salir adelante gracias a la lucha por un reparto lo más equitativo posible.
-Arzalluz: «Don Juan Carlos tiene aureola, pero nunca lo acepté ni aceptaré como Rey». ¿Cómo lo encaja?
-El Rey debe estar muy disgustado. Arzalluz es una persona superada que se debería arrepentir públicamente por afirmar semejante incongruencia.
-¿El Rey hace lo que debe?
-Don Juan Carlos hace lo que debe y ejercita a la perfección su papel de moderador y principal representante del Estado. Conoce los problemas y, por ello, es el principal consejero del país. El poder moderador es importante, está poco definido en la Constitución y hay que ejercerlo con conocimiento y la habilidad necesaria para que, si no sale bien, el Rey no quede en mal lugar, si se descubre que sus gestiones fueron rechazadas. También posee la capacidad de anticipación para que algunos hechos no se consumen.
-¿Respeta la prensa a la monarquía española?
-Hay mucho respeto, y sólo se pierde en cosas menores y temas muy de moda que puede sacar de contexto la prensa rosa. En general, los Reyes no deben dar lugar a comentarios porque hacen un sacrificio en el puesto que ocupan, que merece muchos elogios. Pero vivimos en un sistema democrático libre y limitado por unos valores que fija la Constitución, en el que lo importante es que no haya afán de crítica y no se busquen detalles muy comprometedores.
-¿Que trato mantiene en la actualidad con don Juan Carlos?
-Almorzamos juntos de vez en cuando y ejerzo como su asesor privado, salvo en casos muy concretos en los que esta responsabilidad recae en otros. Somos muy conscientes del papel difícil que juega y que siempre se puede encontrar algún problema.
«No creo que sea una buena solución negociar con los terroristas; es delirante ceder con los asesinos»
«Almuerzo con el Rey de vez en cuando y ejerzo como su asesor privado; hace lo que debe y ejercita a la perfección su papel de moderador»
El conde de Latores (Oviedo, 1918) ha vuelto a cumplir con su compromiso anual con los cursos de verano de La Granda, donde ha dirigido un curso sobre el pasado, presente y futuro de España. El general Fernández Campo, que fue el hombre de confianza del rey Don Juan Carlos desde 1977 a 1993, sigue con gran atención la actualidad y se muestra preocupado por el terrorismo, la financiación autonómica y el papel de la Corona.