D. O.
Los cascos de la yeguada «Picos de Europa» volvieron a retumbar ayer en el Pleno del Ayuntamiento. La pregunta de la portavoz socialista, Paloma Sainz, sobre el patrimonio del alcalde, Gabino de Lorenzo, y las cesiones a su familia durante su etapa como regidor levantaron una polvareda que concluyó con los ediles del PSOE poniendo pies en polvorosa.
Ya se habían cumplido tres horas y media de tediosa sesión cuando la cosa se animó. De Lorenzo abandonó el Pleno a la una menos cinco para asistir a la inauguración del apeadero de Feve en Vallobín; Sainz hizo lo propio, pero ella volvió por sus fueros al final del acto. De Lorenzo no regresó. Así, Sainz protagonizó, de nuevo con Isabel Pérez-Espinosa, la parte más candente de la sesión plenaria.
La socialista efectuó su pregunta y Pérez-Espinosa encendió su micrófono para responder colérica que Sainz quiere crear un debate inexistente. Fue sólo el principio. «Te voy a desenmascarar», gritó Espinosa, y se remontó al Pleno de investidura, en el que Sainz anunció que había pedido su reingreso en el Principado como funcionaria de base. Sainz interrumpía: «No tiene ni idea», y mirando al tendido buscaba respaldo: «Menuda concejala de Personal tenemos». «Llevo 22 años trabajando en la Administración», insistía Sainz. Una discusión en la que Espinosa acusó a su contrincante de ostentar un cargo similar al de «director general» del Principado, alejado de la base del funcionariado de la Administración pública asturiana.
Dos mujeres enzarzadas en una lucha dialéctica, con Agustín Iglesias Caunedo, alcalde en funciones, como árbitro.
Los compañeros de bancada de Sainz la animaron en reiteradas ocasiones a abandonar el salón de plenos, pero ella se resistió plantando cara a su opositora. Finalmente, los socialistas recogieron sus carpetas y se fueron. Sánchez Ramos, el edil del Grupo Mixto, había abandonado la sala mucho antes, en cuanto empezó la batalla.