Oviedo
Isidoro Álvarez, presidente de El Corte Inglés, recibirá esta tarde la medalla de oro de Asturias, condecoración con la que se reconoce su labor al frente de una de las empresas más importantes de Europa. Pero este reconocimiento va aún más allá. El presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, aseguró que la distinción a Isidoro Álvarez responde a la prioridad que concede el Gobierno asturiano a las políticas empresariales.
Los orígenes de Isidoro Álvarez se encuentran en Borondés, un pequeño pueblo del concejo de Grado en el que nació en 1935. Con 17 años decidió trasladarse a Madrid para estudiar Ciencias Económicas y Empresariales, una licenciatura que terminaría en 1957 con premio extraordinario.
Pero ya entonces su vinculación era absoluta con El Corte Inglés, la empresa familiar que había creado su tío abuelo César Álvarez Rodríguez y que posteriormente copilotaría sentado a la diestra de su antecesor al frente de la compañía, Ramón Areces, del que era sobrino en segundo grado.
Isidoro Álvarez entró en El Corte Inglés con 18 años, simultaneando los estudios y su trabajo para conocer poco a poco los entresijos y funcionamiento de la compañía. Con sólo 23 años, con la licenciatura bajo el brazo y con la experiencia adquirida, entró en el «staff» directivo de El Corte Inglés, y en 1959 se convirtió en consejero de la sociedad. Siete años más tarde, en 1966, fue nombrado consejero director general.
Ya en este cargo, Isidoro Álvarez fue uno de los impulsores del plan que culminó en la gran expansión y diversificación de la compañía.
Isidoro Álvarez fue nombrado presidente de El Corte Inglés el 2 de agosto de 1989, tras el fallecimiento de Ramón Areces. Tres años antes ya había recibido uno de los muchos premios que se le concederían a lo largo de su vida. En este caso, el de Ejecutivo del año 1986.
«Mi escuela ha sido siempre El Corte Inglés y mi maestro, Ramón Areces», ha afirmado públicamente, un hombre al que los que le conocen le definen como austero, metódico y reservado. Apenas ha concedido entrevistas a los medios de comunicación a lo largo de su vida. Su despacho era el centro de operaciones. Lo que no impedía hace unos años que, sin previo aviso, se presentase en alguno de los centros de El Corte Inglés para pasear por él. Aseguran quienes le conocen que defiende esta práctica sorpresiva para ver de verdad cómo funciona el negocio de cara al público, porque entiende que una parte importante del éxito es la atención al cliente.
Uno de los mayores hitos de la carrera profesional de Isidoro Álvarez fue la adquisición, en noviembre de 1995, de la firma de grandes almacenes Galerías Preciados, fundada por José (Pepín) Fernández, pariente lejano de Ramón Areces y a la vez su competidor más próximo.
Obras de Isidoro Álvarez, en el ámbito de diversificación de la compañía, son la red de hipermercados Hipercor y Supercor, la telefonía, seguros, planes de pensiones y hasta plazas geriátricas en una larga lista de variados negocios ligados a El Corte Inglés. Sin olvidar que fue la empresa pionera y líder del sector en el negocio de internet. De hecho, en Asturias tiene uno de sus centros informáticos.
Pero una de las grandes aspiraciones de Isidoro Álvarez fue hacerse con el mercado internacional. Y se decidió en 1997, cuando firmó una carta de intenciones con Gottschalks Inc. que se ha saldado con importantes beneficios. En 2001 fue más allá, y se abrió el primer Corte Inglés en Portugal, donde ya ha inaugurado otro cerca de Oporto. También Italia figura en el plan de expansión internacional.
Isidoro Álvarez es el piloto de una empresa inicialmente familiar que se ha convertido en un imperio. Y él en uno de los hombres más ricos y poderosos de España y de mayor peso en el mercado internacional de la distribución. Una labor que su tierra natal reconoce con la entrega, esta tarde, de la medalla de oro del Principado de manos de su presidente, Vicente Álvarez Areces.