Elena FERNÁNDEZ-PELLO
El historiador y arqueólogo Vicente José González defiende desde hace años el origen romano de Oviedo. En 1999 ya hablaba de un «Oviedo romano» y por su seguridad en esa tesis afrontó infinidad de críticas y la incomprensión de sus colegas. Oviedo se fundó sobre restos romanos, explicaba por aquel entonces a LA NUEVA ESPAÑA, y mantenía que «pese a quien pese hay un Oviedo anterior al siglo VIII». Ya ha pasado casi una década y González sigue fiel a sus convicciones de entonces. «Plinio hablaba de un territorio "iovetano", una zona minera importante, con minas de plomo, y "Oveto" era el centro de ese territorio», argumenta.
No se imagina aquel lugar como una gran urbe, «no sería una ciudad de grandes proporciones», opina, pero presume que «en torno a la fuente de la Rúa tiene que haber algo más amplio, las casas y las construcciones que los obreros necesitaban para vivir». El historiador relaciona este asentamiento de población romana y los que existieron en los alrededores con las explotaciones mineras abiertas por los conquistadores.
En su día, las teorías de Vicente José González, cuestionando las convenciones oficialmente aceptadas por los académicos sobre el origen de Oviedo, fueron desestimadas y despreciadas como simples fantasías. El incomprendido historiador mantenía por aquel entonces que la Torre Vieja de la Catedral es anterior al siglo VIII, porque en la zona en la que se levanta habían aparecido elementos de época romana, monedas y otros vestigios que, en su opinión, demostraban que Oviedo es anterior al siglo VIII.
Sobre la fuente aparecida en la Rúa, en la parcela sobre la que estaba previsto ampliar el Museo de Bellas Artes, Vicente José González se pregunta sobre la posibilidad de que formara parte de los caños del Portal, a los que se refería en su tesis doctoral en 1984.
El historiador recuerda que la reina Doña Urraca, en 1161, realizó una donación a la ciudad en la que incluía los palacios reales, con su corrada, sus casas y una fuente, llamada «Paradisus» (Paraíso), a los pies de la Catedral. Descarta que sea ésa la que se ha encontrado en la Rúa e insiste en destacar la importancia que en la historia de la ciudad tiene el cuartel o barrio del Portal o San Tirso, que en la Edad Media comprendía la iglesia de San Tirso, con su cementerio -al que podrían corresponder los enterramientos hallados en la misma parcela de la fuente-, casas, una corrada y los caños del Portal, que, según sus estimaciones, debían de estar a la altura de la Rúa. Vicente José González no descarta la posibilidad de que aquellos caños del Portal manasen donde ha aparecido la fuente y que de ella hubieran bebido siglos antes los romanos.