Alejandro ÁLVAREZ
Oviedo,
La comunicación de las dos poblaciones oseras de la cordillera Cantábrica -Occidental y Oriental- será posible, a pesar de que actualmente no exista ningún tipo de contacto entre ambas. La Fundación Oso Pardo presentó ayer en León un estudio en el que se plantea la creación de, al menos, cuatro corredores a través del puerto Pajares, que separa Asturias y León. Esto permitirá que los dos núcleos oseros, separados en la actualidad por 50 kilómetros, puedan contactar en el futuro. Al menos así lo han asegurado el presidente de la Fundación Oso Pardo, Guillermo Palomero, y el secretario de Estado de Medio Rural, Josep Puxeu.
Pero, para ello, según anunció Palomero, habrá que poner en marcha medidas de gestión adecuadas, encaminadas a reducir la fragmentación del medio mediante, la regeneración forestal, la permeabilización de infraestructuras o la ordenación del uso y gestión del territorio, lo que requerirá cuantiosas inversiones.
Parte de ellas quedaron ayer comprometidas. Josep Puxeu adelantó, en León, primero, y en Somiedo, después, donde visitó el parque natural, a continuación, que el proyecto de la Fundación Oso Pardo será uno de los tres que recibirán este año subvenciones de la Unión Europea con cargo a su línea de programas conservacionista Life, cuyo presupuesto asciende a más de un millón de euros. El secretario de Estado de Medio Rural anunció también que el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural realizará aportaciones propias para garantizar el desarrollo del proyecto.
Actualmente, este corredor se encuentra obstruido por la autopista del Huerna, la línea de ferrocarril y la carretera nacional que une Asturias y León, las estaciones de esquí de Valgrande-Pajares y San Isidro, varias explotaciones mineras y numerosos núcleos rurales.
El documento afirma que, administrativa y legalmente, la figura del corredor interpoblacional y su importancia para la conservación de la especie están claramente establecidas. Así, la estrategia para la conservación del oso pardo en España, al igual que todos los planes de recuperación del oso establecidos por las diferentes comunidades autónomas, considera imprescindible favorecer la conexión entre las poblaciones oriental y occidental de la cordillera Cantábrica, de manera que se garantice la viabilidad genética y demográfica del conjunto de la población osera.
A pesar de la aparente impermeabilidad actual de este sector de la Cordillera para el oso, Palomero considera como un objetivo fundamental a medio plazo lograr que este corredor pueda ser atravesado por ejemplares de la especie.
Dada la trascendencia que este paso puede tener para la viabilidad a largo plazo de la población osera cantábrica, la Fundación Oso Pardo se planteó la necesidad de realizar este estudio. Los principales objetivos del estudio han sido los siguientes.
l Analizar el corredor ecológico interpoblacional para el oso pardo en la cordillera Cantábrica -considerando globalmente ambas vertientes, asturiana y leonesa-, basándose en variables ambientales y de presencia humana, para identificar los pasillos más favorables para el tránsito de los osos.
l Determinar las zonas de mayor importancia y valor para el funcionamiento del corredor o aquellas que limitan el funcionamiento y requieren algún tipo de actuación de mejora y gestión.
l Interpretar la importancia y el papel de los factores ambientales y humanos en la calidad del hábitat para el oso dentro del corredor.
En el área occidental, que se extiende por el norte de León, Asturias y Galicia, la población osera supera los 120 ejemplares, mientras que la oriental -la más castigada de las dos-, que se extiende por la montaña palentina, Riaño y la Liébana cántabra, el número de plantígrados apenas alcanza los 30 osos en la actualidad.