A falta de un día para la llegada a Rabat de la secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice, que concluía en la capital marroquí una gira que ya la había llevado a Libia, Argelia y Túnez, el rey Mohamed VI emprendió viaje hacia la norteña Taza. Este último plantón ha desatado las dudas sobre la forma de gobernar del rey marroquí.
En sus nueve años de reinado, Mohamed VI se ha mostrado siempre bastante reacio a asistir a las cumbres internacionales pero lo que despierta ahora nuevas dudas sobre su gestión es que el rey se ausenta cada vez más a menudo de Marruecos, informó «Público».
No tendría tanta importancia este vacío de poder si el rey no concentrara en sus manos todo el poder ejecutivo, buena parte del legislativo y el control del judicial.