ESPERANZA MEDINA
Poetisa, autora de «Epanadiplosis»
Saúl FERNÁNDEZ
Esperanza Medina (Avilés, 1964) vuelve a la escena literaria con una nueva colección de poemas como una historia de pasión: «Epanadiplosis. O la metáfora de lo irremediable» (Dolmen Books, 2008). A comienzos de octubre presentará en Avilés su segunda obra.
-¿Un poemario de amor?
-Tampoco creo que se trate sólo de eso, de un poemario de amor. Es una historia completa que se narra en verso, una historia que se hila con los sentimientos.
-O sea, como una novela, ¿no?
-Algo así. Los poemas que incluyo se pueden leer por separado, pero todos juntos conforman una historia completa que comienza sabiendo lo que va a pasar y concluye confirmando la sospecha inicial.
-Y lo que pasa es que «Me dejas».
-Sí. Una historia de amor... pero también de desamor.
-Y además bajo un título un tanto singular.
-«Epanadiplosis». Me gusta cómo suena la palabra y me encanta su significado.
-Suena como a enfermedad.
-Se trata de una figura retórica: una repetición de una frase al comienzo de otra. Te obliga a pensar -si quieres hacerlo- e ir al diccionario a resolver la duda. Pero el título clarifica la situación: «La metáfora de lo irremediable». Se trata, al final, de un círculo: una historia que comienza y termina de la misma manera, como una epanadiplosis.
-Con este, ya son dos libros.
-Estoy encantada. Es el primero además que veo en las librerías y eso sí que me da alegría.
-Porque «Escrito con la a» se quedó sin distribuir.
-Y este lo puede comprar cualquiera que esté interesado. Por lo menos se trata de un libro que tiene vida... y ya no quedará todo en que me lean los amigos.
-Usted obtuvo el premio «Ana de Valle» hace un par de años.
-Fue un premio importantísimo para mí, porque me descubrió como escritora. ¿Quién sabía que escribía poemas antes de ello? Pues, salvo mi entorno, pocos. Di un primer paso.
-Además, estrena colección.
-Está muy bien. Nunca antes había publicado en una editorial de distribución comercial.
-¿Para quién escribe?
-Lo primero, para mí misma. Escribo para que me guste a mí. Lo que no me convence no lo muestro a nadie. No tengo más lector ideal que yo misma. Por supuesto, que busco que me lean, cuantos más mejor, por eso me presenté al premio, por eso publico ahora.
-¿Por qué se dedica a la poesía?
-Descubrí, cuando tenía diez años, que lo que escribía era poesía y nunca he dejado de hacerlo. Por eso no estoy segura de que me dedique, como dice, a la poesía... Porque es algo que llevo haciendo toda mi vida...
-Y hace dos años se lanzó.
-Eso es. Y paralelamente fui levantando el proyecto que al final se convirtió en «Epanadiplosis».