J. M.
Un grupo de católicos gijoneses permanece a la espera de que el arzobispo Carlos Osoro autorice la celebración de la misa tradicional en latín, una liturgia que el Papa Benedicto XVI liberó hace un año y que recupera el misal de Juan XXIII, mientras que la eucaristía que habitualmente se celebra en todas las parroquias es la del misal de Pablo IV, correspondiente a la reforma litúrgica posterior al Concilio Vaticano II.
El referido grupo de católicos se dirigió en enero de este año al párroco de San Pedro, Javier Gómez Cuesta, para solicitarle la celebración de dicha misa tradicional. Al no obtener respuesta, se dirigieron al Arzobispado, tal como establece la norma dictada por el Papa Benedicto XVI. Tras varios meses de espera y de contactos con el dicasterio del Vaticano que lleva estos asuntos, el grupo confía en que la respuesta de Osoro esté próxima. No obstante, el arzobispo no quiso pronunciarse ayer.