Oviedo
El parque natural de Somiedo ha visto reducido su territorio. Una sentencia de Tribunal Supremo ha dado la razón al Ayuntamiento leonés de Cabrillanes en su litigio por recuperar 128,35 hectáreas -unos 8 kilómetros cuadrados- del espacio natural. El director general de Biodiversidad del Principado, José Félix García Gaona, ha reconocido que, con la ejecución de la sentencia, el territorio en litigio deja de pertenecer al municipio de Somiedo y, automáticamente, al parque natural de Somiedo.
García Gaona ha puntualizado, no obstante, que desde el punto de vista medioambiental la sentencia no tiene especial trascendencia, ya que la zona afectada corresponde en su totalidad a pastos de montaña, de los que el parque natural de Somiedo está bien surtido. Con el fallo, Castilla y León recupera una franja de terreno que hasta ahora había pertenecido a Somiedo, en virtud de una orden ministerial de 2003 por la que se aprobó el deslinde entre Cabrillanes (León) y Somiedo. El fallo apoya el reparto que se hizo por una Real Ejecutoria en 1788, firmada por Carlos III.
El centenario documento fue hallado casualmente en el archivo municipal del Ayuntamiento de Cabrillanes y dio un giro al caso, al basarse en él el Ministerio de Administraciones Públicas para dar la razón al municipio leonés.
El Ministerio consideró entonces que en la Real Ejecutoria se precisaban con detalle los límites y apoyó la reclamación de Cabrillanes, que fue recurrida por el Principado de Asturias y llegó al Supremo, que ha resuelto en el mismo sentido.
Esta orden ministerial suponía que el límite autonómico de Castilla y León se desplace unos dos kilómetros al norte de la carretera del Puerto de Somiedo, aunque en un área despoblada, por lo que ningún asturiano pasará a ser vecino de la provincia de León. La orden ministerial da la razón a León en cuanto al deslinde entre el tramo que va del mojón 4 al 8, el cual era objeto de litigio con Asturias desde hace años y afecta a las 128,35 hectáreas de Somiedo.
Sin embargo, la orden ministerial alude también a un deslinde de 1946 hecho por el servicio geográfico del Ejército que fijó «erróneamente» los límites, al no tener en cuenta el deslinde de 1788».