M. CASTRO
«Este acto me produce un alto grado de emoción». Lo dijo el insigne jurista Aurelio Menéndez Menéndez ayer en el salón de actos del Instituto Jovellanos, nada más tomar la palabra para entregar el primer premio que lleva su nombre y el de su esposa, fallecida en julio del año pasado, Mercedes García Quintana. Ambos se conocieron durante su paso por el instituto, en 1944, y compartieron una vida dedicada al magisterio.
Aurelio Menéndez estuvo arropado por miembros de su familia, la comunidad docente del Jovellanos y la alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, además de alumnos del centro, en un acto para el que se eligió la festividad de Nuestra Señora de la Merced. El recuerdo de sus años de juventud, la vida compartida con su esposa y madre de sus siete hijos, la amistad fraguada en el instituto entre la pareja con los fallecidos Alfredo Villa y Lolina Muñiz, jalonaron las palabras del viejo profesor, hijo predilecto de Gijón.
Ex ministro de Educación, miembro del Consejo de Estado y reputado jurista con uno de los despachos de abogados de más prestigio de España, Aurelio Menéndez se siente identificado, sin embargo, con su faceta docente más que nada. Así lo reflejó la Alcaldesa en su intervención, al recordar que cuando se dirigió a él para plantearle que además de nombrarlo hijo predilecto de Gijón el Ayuntamiento quería dedicarle una calle de la ciudad, Aurelio Menéndez hizo dos ruegos a la regidora: que la calle estuviera en el barrio en el que jugó de niño; el de El Natahoyo «y que se llamara Profesor Aurelio Menéndez, lo que indica ese amor que tiene por la enseñanza», explicó Felgueroso.
La Alcaldesa remató su intervención dando al profesor «gracias por su compromiso con la ciudad y muy especialmente con los jóvenes y la enseñanza». Un compromiso que se ha materializado en este caso en el premio «Aurelio Menéndez-Mercedes García Quintana», dotado con 2.000 euros y diploma. Pero no quedará ahí la labor del significado jurista. Los estudiantes del Instituto Jovellanos que ganen cada año este premio, los que obtengan el mejor expediente académico, tendrán un tutor de lujo para orientarles en su futuro profesional. Y es que Aurelio Menéndez señaló ayer que «en consonancia con lo que Mercedes habría querido, mantendré relación con los alumnos premiados para trasladarles a todos la experiencia vivida y seguir el curso de su quehacer en el futuro», como labor ayuda para su futura preparación profesional.
El triple objetivo de este premio es honrar a quienes le dan nombre, que se conocieron en el instituto, estimular a los alumnos y promocionar el Instituto Jovellanos, explicó su director, Juan José García Rúa.
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