Infiesto (Piloña),
Alba SÁNCHEZ R.
Al grito unánime de «fuera, fuera» más de cien ganaderos asturianos se manifestaron, en la mañana de ayer, en Infiesto, para solicitar la dimisión de la consejera de Medio Ambiente y Medio Rural, Belén Fernández, por su «mala gestión» en la enfermedad de la lengua azul.
Gritos, abucheos y pancartas que hicieron necesaria la intervención de los antidisturbios, que decidieron acordonar la zona donde se encontraban las autoridades para evitar posibles altercados con los manifestantes. El avance de la enfermedad de la lengua azul ha crispado los ánimos de los ganaderos, que creen que desde el Principado no se están aplicando las medidas necesarias para atajar la enfermedad. Los afectados exigen responsabilidades al Gobierno regional y la dimisión de la Consejera, a quien recibieron con una gran pitada en el Festival de la avellana de Infiesto, en Piloña. Belén Fernández, que acudió a la feria piloñesa para hacer entrega de los galardones que se entregan anualmente en el certamen, lanzó un mensaje a los ganaderos en un intento por calmar los ánimos, «desde el Principado estamos trabajando para que se cobren las subvenciones lo antes posible», aseguró la titular de Medio Rural, un compromiso que no convence a los ganaderos, que han anunciado que van a seguir las movilizaciones por toda la región en todas las ferias y certámenes relacionados con el medio rural. Los altercados ensombrecieron la feria piloñesa, que este año contó con 72 cosecheros de avellana. Los ganaderos también transmitieron su disconformidad a la consejera de Administraciones Públicas y portavoz del Gobierno, Ana Rosa Migoya, que también fue recibida con una pitada a su llegada a la feria piloñesa. La XXVlll Edición del Festival de la avellana ha batido récords tanto en cosecheros como en número de visitantes. Se calcula que 35.000 personas acudieron a la feria, según fuentes del Ayuntamiento. También los kilogramos vendidos, a cinco euros, fueron más este año, gracias a la buena cosecha de la temporada. Diego Sánchez recibió el premio al cosechero más joven, y Manuel Tárano fue galardonado por su veteranía en el cultivo de la avellana. El Festival de la avellana es una de las citas gastronómicas más arraigadas de la comarca oriental.