FRANCIS HALLÉ
Experto en gestión medioambiental
Caravia Baja, Bárbara MORÁN
Francis Hallé nació el 15 de abril de 1938 en Port-Seine (Seine-et-Marne). Ex profesor de Botánica en la Universidad de Montpellier, es un experto en gestión medioambiental, ecología de las selvas tropicales y arquitectura de los árboles. Es, asimismo, un gran defensor de los bosques primarios (aquellos que nunca han sido explotados por el hombre), que representan de un 5 a un 10 por ciento de los existentes del mundo. Hallé subraya que un bosque secundario (aquel explotado alguna vez por el hombre) necesita siete siglos para volver a su estado primario. Afirma que la deforestación es un desastre ecológico, que achaca al abuso de los grandes grupos industriales. Destaca que ya se pueden ver sus consecuencias en países como Haití, Nigeria, Madagascar o Malasia.
Defensor militante del medio ambiente, Hallé visitó la comarca hace unos días para rodar un documental sobre texos de todo el mundo para la cadena francesa Arte. El galo quedó gratamente sorprendido y enamorado del texedal del Sueve, al que ha catalogado como un bosque primario, sus preferidos por ser los más sanos y beneficiosos para el medio ambiente. Comprometido con su causa, siempre procura estar al día de las gestiones medioambientales que se desarrollan en todo el mundo. Hallé aceptó el reto de LA NUEVA ESPAÑA de repasar la situación ambiental de la comarca oriental asturiana.
-¿Conoce la polémica suscitada por las obras en la iglesia de Abamia y los posibles daños causados a los texos?
-La conozco. De hecho, fui a visitar aquella zanja inconscientemente abierta al lado del árbol.
-¿Cómo cree que actuó el Gobierno regional en Abamia?
-Lo primero que se me viene a la cabeza es culpar de lo ocurrido al desconocimiento. Quizá no saben que las raíces de un texu son mucho más largas que sus ramas. Se cortaron muchas raíces y, sin duda, el daño está hecho, pero sólo se podrá saber si ese mal es irreparable con el tiempo. Si las raíces logran cicatrizar, el árbol se salvará, pero si enferman por un hongo, puede morir. Es terrible y absolutamente estúpido hacer este daño a un árbol sagrado cuando podía haberse evitado, molestándose en consultar a expertos o cumpliendo el plan de manejo del tejo.
-Ha visitado el texedal del Sueve. ¿Cree que está bien conservado y adecuadamente protegido?
-Sí y no. En primer lugar, un sí rotundo porque es un enclave maravilloso, un bosque primario, y hay por desgracia muy pocos en el mundo que se han librado de la invasión del hombre. Pero hay un problema: exceso de rumiantes, como los gamos, que se comen los brotes de los texos y, por lo tanto, impiden que el bosque se regenere. Esto es un grave problema. El colectivo de Amigos del Texu propone controlar la población de gamos. Creo que sería una buena solución. Quizá también poner un cercado. El texedal es como un bosque encantado. Habría que tomar medidas antes de perderlo.
-¿Ha oído hablar de la problemática que existe en los Picos de Europa alrededor del lobo?
-¿Aquí el lobo es un problema? No lo entiendo. En Francia hay parques nacionales y justamente lo que se pretende es velar y proteger las especies autóctonas. Es incomprensible que se abogue por exterminar al lobo porque mata ovejas. Yo prefiero al lobo; es fauna autóctona, silvestre y debe protegerse, no matarse, y menos en un parque nacional. No entiendo muy bien este tipo de gestión.
-En su informe anual sobre la destrucción de la costa, Greenpeace habla del peligro para el medio ambiente del crecimiento urbanístico en zonas costeras como Llanes. ¿Cree que el urbanismo junto al cambio climático son en la actualidad los dos enemigos más peligrosos para el medio ambiente ?
-Sinceramente, no me gusta el estilo de urbanismo que se aplica en España. Aquello que implique romper la armonía natural ni es, ni va a ser nunca bueno. Admiro y agradezco el trabajo de Greenpeace, un grupo con el que he colaborado muchas veces. Necesitamos expertos como los de Greenpeace que defiendan los derechos de la tierra, porque cada vez están más olvidados. Es necesario defender esos derechos con fuerza y a través de organismos como Greenpeace.
-¿Cree que hay conciencia social sobre el cambio climático ?
-Entre los asistentes a las conferencias que imparto sobre este fenómeno, sí, porque es gente sensibilizada. En la sociedad en general, no. Se necesitan más campañas y concienciar a más mentes sobre este problema.
-¿Por qué eligió el texu como protagonista de un documental para la televisión?
-Es un árbol histórico. Se utilizó para hacer arcos y se deforestaron cientos de bosques. Siglos más tarde se taló más porque sus hojas eran venenosas para los animales. Y hace unos años se descubre que esas hojas son de lo mejor que existe actualmente contra el cáncer. Esto demuestra que el texu ha sobrevivido a épocas muy difíciles, salió adelante y se convirtió en un árbol sagrado, punto de reunión y bajo el que se decidían las leyes. El ser humano puede destruir un texu sin ver ni entender su infinito valor. El texu es especial por todo esto y se merece este documental y que la humanidad lo conozca y lo respete más. Quizás así se evitarían situaciones desgraciadas, como las de Abamia.
«Es terriblemente estúpido haber hecho daño al texu sagrado de Abamia; pudo evitarse cumpliendo el plan de manejo de esta especie»
«El texedal del Sueve es maravilloso, pero hay exceso de rumiantes, que se comen los brotes e impiden que el bosque se regenere»