Torazo (Cabranes),
Luján PALACIOS
El Príncipe de Asturias exhortó ayer a los jóvenes a frenar el éxodo rural. Don Felipe de Borbón hizo un llamamiento a la juventud para que convierta la dedicación a la actividad agraria en un «nuevo reto, porque en nuestros campos queda mucho por hacer».
El llamamiento tuvo un marco apropiado. La localidad de Torazo, en el corazón del concejo de Cabranes, tan engalanada como abarrotada y feliz, preparada para recibir el premio al «Pueblo ejemplar», es uno de los ejemplos del resurgir rural al que animó el Príncipe.
Aplaudido y vitoreado, don Felipe subrayó que la actividad agraria «aún puede y debe ser un soporte esencial de la economía», a la que le corresponde jugar un papel «fundamental» en «la conservación del paisaje y del medio ambiente, y en la lucha contra el cambio climático». En lugar de buscar fuera de su tierra «las oportunidades de prosperidad personal y profesional», los jóvenes tienen ahora el desafío de «aprovechar las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías para producir bienes y servicios con el menor impacto ambiental y el mayor valor».
Para ello, don Felipe reclamó la ayuda de los jóvenes, a los que alentó a «emprender e innovar» para «alcanzar una vida plena, en la que nada os aleje del tiempo en el que vivimos, de los avances científicos y técnicos, del bienestar». «Por ello lucharon vuestros antepasados» y «vosotros debéis ser ahora merecedores de su esfuerzo».