ANTONIO LUQUE
Cantante de «Sr. Chinarro», que actúa hoy en Gijón
Gijón, L. NOSTI
Apenas pasará doce horas en Asturias, pero está más que dispuesto a disfrutar de su corta estancia en una tierra de la que le gusta todo. «Parece un topicazo que dice todo el mundo; en este caso, prometo que es cierto». Antonio Luque, el alma del grupo sevillano «Sr. Chinarro», actuará esta noche en Gijón, en la sala Acapulco del Casino de Asturias, presentando su nuevo disco, «Ronroneando».
-Las críticas dicen que ha abandonado su esencia más alternativa para asentarse definitivamente en el pop. ¿A qué se debe ese cambio?
-No termino de entenderlo. Es posible que se refieran al hecho de que el disco está trabajado bajo las premisas más estándar, adultas, o que hay un gran interés en hacerlo todo muy correctamente. Eso puede ir en nuestra contra, en la medida en que no hemos conseguido romper las barreras del público alternativo.
-¿Por qué considera que esas barreras no están rotas?
-Porque no le interesa ni a la gente, ni a la industria, ni a nadie saber más de lo que sabe. Están contentos con lo que tienen ya.
-¿Quiere decir que el futuro está en los estándares poperos?
-El futuro está en el centro. La gente va allí, tomará lo que le pongan y lo fagocitará como buenamente pueda. La música pop seguirá igual, aunque no existan «Los 40 Principales» y haya nuevas vías de conocimiento de los productos culturales a través de internet para la juventud. Me da la sensación de que la masa lleva una corriente demasiado fuerte hacia sí misma. La masa siempre será la masa y siempre conseguirá las mismas cosas. Es muy difícil romper esa inercia. Quizás es un problema nuestro, de los que hacemos canciones, que no terminamos de conectar con la masa. Entre otras cosas, porque, sinceramente, no nos interesa. Hasta cierto punto, me interesa mantenerme un poco al margen.
-¿Y con qué tipo de público le interesa al «Sr. Chinarro» conectar? Porque público sí querrá?
-No lo sé. Con el alternativo me siento bastante bien. No quiero que piensen que se trata de una queja, ni de un amargo llanto por mi parte. Yo lo siento por la masa, pero me siento muy bien con mi público alternativo.
-Vamos, que hoy espera en Gijón a sus habituales, y le sobra?
-Sí. El otro día leí en una entrevista a un tipo que decía que en esto de la música no hay medias tintas. O triunfas, o no, y no pasa nada. Y es verdad. En el fútbol, hay Primera División, Segunda, Segunda B, Tercera, Tercera Regional,? Aquí no, aquí hay primera división y tercera regional.
-¿Y en qué división juega el «Sr. Chinarro»?
-En tercera, pero tengo la suerte de poder ir a Gijón, por ejemplo, y si junto a 200, 300 o 400 personas, fliparé igual. Pero, vamos, nunca tocaré en Las Ventas, ni tampoco creo que sonara muy bien en la plaza de toros.
-No aspira a jugar en primera?
-Tampoco me parece muy divertida, la verdad.
-¿Qué novedades aporta entonces «Ronroneando», si es que aporta alguna?
-El segundo disco era un poco más animado. Éste es, quizá, un poco más taciturno, pero también más intenso. Ahora ya estoy haciendo canciones nuevas y lo que pasara cuando estábamos en Tarifa tocando el «Ronroneando» me da un poco igual, porque ya estoy pensando en las siguientes canciones. Eso no quita que en Gijón toque canciones de ese disco y de otros, y lo haré con muchas ganas, porque me gustan.
«Nunca tocaré en Las Ventas; yo juego en tercera división, pero tampoco me parece muy divertido jugar en primera, la verdad»