Resultados de la última excavación en la mayor reserva neandertal de la Península
Oviedo, P. GALLEGO
La cueva del Sidrón, en Piloña, continúa desvelando sus secretos, y el intenso trabajo que el equipo de investigadores viene desarrollando desde que se descubriesen los primeros restos neandertales ha dado sus frutos una campaña más. «Cerca del exterior de la galería, en un lugar que el año pasado no podíamos excavar, un bloque de arena muy compacta se desprendió al lado de la escalera», explica Javier Fortea, responsable de todo lo que tenga que ver con el trabajo y la investigación en la cueva.
«Y el bloque reveló una serie de láminas con restos óseos, en los que de momento ya hemos encontrado un fragmento de tibia, tres molares y un hueso redondo, posiblemente una primera costilla, de gran interés», asegura el catedrático de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Oviedo. «Esto ocurrió muy al final de la campaña, y los huesos se recuperarán en los próximos días», puntualizó. Sí pudieron extraerse restos de costillas y dos dientes más. En otro corte del bloque se encontró una gran cantidad de huesos, y el responsable de la excavación avanzó que éste será el lugar por donde se empiece a trabajar en 2009. Fortea precisó que «aún es pronto para saber si estos restos pertenecen a los individuos ya localizados o forman parte de otros nuevos; dependerá de los restos que se recuperen», añadió.
El catedrático desveló las últimas novedades sobre el yacimiento en la rueda de prensa que cerró el trabajo realizado en la cueva durante este verano, y que sirvió para resumir los hallazgos realizados en estos meses. Además de la consejera de Cultura, Encarna Rodríguez Cañas -que aseguró al equipo el apoyo de la Consejería a la que representa-, y del director general de Patrimonio Cultural del Principado, Adolfo Rodríguez Asensio, en la presentación estuvieron Enrique Martínez, del departamento de Geología de la Universidad de Oviedo, y Marco de la Rasilla, mano derecha de Fortea en Sidrón.
Este último explicó que las excavaciones continuaron en la zona central de la Galería del Osario, donde se encontraron 57 nuevos restos óseos a diferentes profundidades, entre ellos una muela que puede pertenecer a una de las féminas del grupo de nueve individuos hallado en la cueva de Piloña. Los geólogos Sergio Sánchez, del departamento de Geología del Museo Nacional de Ciencias Naturales (Madrid), y Juan Carlos Cañaveras, de la Universidad de Alicante, determinaron que los fósiles llegaron al lugar donde fueron encontrados por un fenómeno natural, probablemente una fuerte tromba de agua, a través de la chimenea que corona la galería. Aspectos que fueron confirmados por Enrique Martínez, quien aseguró que «el sumidero contribuyó a la distribución de los huesos en el interior del yacimiento, en clara relación con el punto por donde entraron a la cueva».