Mieres del Camino,
José A. ORDÓÑEZ
La ponencia marco que debatirá el PSOE de León en el congreso regional que se celebra este fin de semana incluye un rechazo expreso al proyecto de Red Eléctrica de España (REE) para la línea de alta tensión entre Sama y Velilla del Río Carrión, impulsado por el Ministerio de Industria con el respaldo de los gobiernos autonómicos de Asturias, en manos socialistas, y de Castilla y León, a cuyo frente está el popular Juan Vicente Herrera. En concreto, el documento dice textualmente: «Nos oponemos al paso por municipios leoneses de la línea eléctrica Sama-Velilla. Sólo si se demuestra su necesidad y se compensa satisfactoriamente a los municipios la admitiríamos, siempre que fuese soterrada en los territorios con valor medioambiental. Si es tan trascendental, el coste del soterramiento no tendría importancia».
La postura de los socialistas, principal grupo de la oposición en la Diputación de León, con respecto a Sama-Velilla, se enmarca en una propuesta energética en la que el partido «rechaza la necesidad de nuevas infraestructuras generadoras o transportadoras de energía mientras no se incrementen la actividad económica de León y el producto interior bruto per cápita. Y ello porque se viene exportando el 85 por ciento de nuestra producción de kilovatios al resto de España sin rentabilidad económica para León». En este sentido, la ponencia que discutirán los socialistas de la provincia vecina incluye un epígrafe en el que se asegura que «la sostenibilidad y el equilibrio en proyectos como la línea de alta tensión Sama-Velilla se puede conseguir a través de soluciones alternativas», entre las que cita un «soterramiento» que «reduciría notablemente su impacto visual y ambiental».
Los contenidos de la propuesta congresual del PSOE de León, alejados de los que defiende una Federación Socialista Asturiana (FSA) convertida en firme defensora del proyecto, están en sintonía con las declaraciones y compromisos públicos del actual portavoz socialista en el Congreso, José Antonio Alonso, en la pasada campaña electoral, cuando ocupó el número uno de la candidatura del PSOE leonés. El ex ministro de Defensa aseguró en numerosas ocasiones que el proyecto, tal y como está planteado, resulta «inasumible desde el punto de vista medioambiental», comprometiéndose a que, si su amigo personal José Luis Rodríguez Zapatero renovaba como inquilino de la 5, buscaría alternativas al trazado. Lo cierto es que el PSOE ganó las elecciones y, al menos hasta el momento, no ha trascendido ni un solo movimiento que haga pensar en que se vayan a producir cambios de calado en el proyecto, sino más bien todo lo contrario. El Ministerio de Industria, ya bajo la dirección de Miguel Sebastián, otra persona muy cercana a Zapatero, ha incluido la línea en el plan energético nacional para los próximos años.
La aparente contradicción de posturas políticas dentro del mismo partido no es privativa del PSOE. El PP leonés se ha manifestado rotundamente en contra de una línea que cuenta con el respaldo expreso de la Junta de Castilla y León y, aunque con algunos matices, también del PP asturiano.