POR: TETÉ F. BALSEIRO
Los años, y no me refiero a los míos, me han demostrado que cuando una semana amenaza con ser caótica, lo es, sin más. Y la pasada fue una de esas fechas de locura colectiva. No hubo jornada en la que los actos sociales cesaran. Porque, si por un lado una tuvo que entregarse en cuerpo y alma a probar algunas de las propuestas culinarias del I Campeonato de pinchos de Gijón, por otro se presentó a bombo y platillo el nuevo BMW. Eso, sin olvidarnos de la IV Edición de Óptica, o, lo que es lo mismo, el Festival Internacional de Vídeo Arte de Gijón, que se presentó en uno de los comercios más punteros de la ciudad, en Parafernalia, cuyos propietarios son los hermanos Rodríguez, Carlos y Jesús.
¡Claro! Y una, que quiere estar en todo y enterarse lo más posible, sea bueno o malo, va de cabeza. En este caso, todo fue excelente, sobre todo por lo diferente de cada uno de los actos. Del primero queda, además de unos cuantos kilos de más, la complicidad entre público y hosteleros. Porque es de ley decir que, además de estar bien organizado, por Iván de la Plata, gerente de Fenicia, el concurrido se lanzó a los establecimientos participantes a probar cada opción gastronómica como si fuera ésa la última vez en su vida que fuera a comer. Del resultado de las jornadas quedan hoy muchas satisfacciones, tanto para el público como para los ganadores, que pueden lucir con orgullo sus diplomas y esculturas. Todas ellas conseguidas en una entrega de premios realizada en las instalaciones de Somió Park.
Para la segunda también habrá recuerdos, y éstos no tan gratos. ¡Nunca podré tener un coche como el BMW Serie 7!, y eso duele, duele mucho. Así y todo, el berrinche se olvidó rápidamente gracias al acto de presentación, que estuvo bien adornado. Primero, por Juan Carragal, gerente de la empresa de Gijón y Avilés, que recordó la trayectoria de la casa automovilística, y, segundo, por la comida ofrecida por el laureado restaurador Fernando Martín, del hotel Palacio de Luces de Lastres. Y, como tanta comida puede llegar a empachar, no se me ocurre una cosa mejor que despedir la semana con la música de Cecilia Ann DJ. Ella fue la encargada de amenizar la presentación de Óptica, que contó con el apoyo incondicional de artistas como Lola Linares Moreau y Mariana Pierantoni, llegadas desde Argentina exclusivamente para el Festival Internacional de Vídeo Arte; la chilena Patricia Rivera de la Cuadra, y la asturiana Melania Fraga.
Es evidente que también estuvieron en la presentación José Ramón González y Patricia Peláez, directores del festival, que, como en anteriores ocasiones, resultó un éxito; Luis Pascual, de la Fundación Municipal de Cultura, y Nuria Fernández, de la galería de arte Espacio Líquido, entre muchos otros.
Si alguien piensa que después de este trajín llegará un merecido descanso, se equivoca, porque estamos en pleno Festival de Cine. ¿Y eso qué quiere decir? Ni más ni menos que hay buen cine, cientos de conciertos y muchas risas. De todo ello se encarga José Luis Cienfuegos, su director.