Islamabad
Pakistán no extraditará a los milicianos detenidos el domingo, vinculados a los atentados cometidos en Bombay, y los juzgará con sus propias leyes, según informó el ministro de Relaciones Exteriores. Shah Mehmood Qureshi insistió también en que su país no quiere la guerra con la India, pero que están dispuestos a defenderse en caso de que estallase el conflicto.
Por su parte, el presidente paquistaní, Asif Ali Zardari, aseguró que los autores de los atentados no están vinculados con su país, y abogó por colaborar con la India y en continuar con el proceso de paz.
«Las detenciones se están realizando por nuestras propias investigaciones», explicó Qureshi, que precisó que «aunque se prueben las acusaciones contra algún sospechoso, no serán entregados a la India». «Vamos a proceder contra los detenidos en virtud de las leyes paquistaníes», afirmó el ministro, un día después de que las autoridades de su país confirmaran la detención del presunto cerebro de los atentados de Bombay, cuya extradición había sido solicitada por el Gobierno de Nueva Delhi.
Por otro lado, Qureshi también dijo que Pakistán no quiere una guerra con la India, pero que estaban dispuestos a defenderse en caso de que se produjesen incidentes entre los dos países vecinos, ambos equipados con armamento nuclear.
Mientras, Pakistán arrestó a dos importantes sospechosos de cometer atentados terroristas. El ministro de Defensa paquistaní, Chaudhry Ahmed Mujtar, fue el encargado de hacer públicas las detenciones y también anunció que la Policía india podrá interrogar a los sospechosos junto a las fuerzas paquistaníes. «Si es necesario, podemos hacer un interrogatorio conjunto», dijo Mujtar. Además, la Policía de Bombay reveló los nombres de los terroristas que asaltaron la capital financiera de la India el 26 de noviembre y enseñó fotografías de ocho de ellos.