Madrid / Oviedo,
E. P. / L. A. V.
En pleno debate sobre el nuevo modelo de financiación, el vicesecretario del PSOE, José Blanco, lanzó ayer una advertencia a aquellas comunidades que pretendan aprovechar el nuevo sistema de financiación para reducir los tributos. «Si las autonomías bajan impuestos, no pueden pedir luego más dinero al Estado», afirmó, al tiempo que avisó que la propuesta de Solbes tendrá muy en cuenta este aspecto. En cambio, considera necesaria y conveniente la competencia fiscal entre comunidades. Para Blanco, «es sencillamente incompatible mejorar la financiación autonómica y recortar a la vez el gasto público». Añadió que «el esfuerzo fiscal que haga cada comunidad autónoma tiene que ser proporcional a la inversión que el Estado haga en esa región».
Desde que se dieron a conocer las líneas maestras del plan de Solbes han llovido las críticas acerca de una posible guerra fiscal entre comunidades, que perjudicaría a las regiones menos prósperas económicamente, como Asturias. Blanco indicó que no está inquieto por esta cuestión, ya que la competencia fiscal entre autonomías «es necesaria» en un sistema de mercado como el español. «Eso es una España plural y diversa». Subrayó que la capacidad normativa para fijar impuestos ya la tenían las comunidades antes del plan de Solbes y «no ha habido ninguna guerra».
El dirigente socialista niega, contra lo que denuncia el PP, que para afrontar el nuevo sistema de financiación el Gobierno central tenga que subir los impuestos. Según Blanco, esa posibilidad no está prevista. Al contrario, espera «una recuperación económica, que va a permitir tener más ingresos y, por lo tanto, afrontar los compromisos contraídos».
Y si, de todos modos, finalmente el nuevo sistema de financiación se traduce en «un poco más de deuda del Estado», tampoco importa. El dirigente socialista considera asumible que haya más endeudamiento si a cambio mejoran la sanidad, la educación y los servicios sociales.
Blanco cargó contra la aparente contradicción que está viviendo el PP respecto a la financiación. Mariano Rajoy, indicó, se está quedando «cada vez más solo», ya que es «muy chocante» que las comunidades gobernadas por el PP apoyen el modelo y los diputados de esas autonomías se opongan en el Parlamento. El vicesecretario del PSOE acusó a los populares de defender «las viejas recetas de la derecha más conservadora» por su oposición a «incrementar el gasto público» para hacer frente a la crisis.
Blanco rechazó que el nuevo modelo sea consecuencia de las «presiones» de Cataluña. «Nada de presiones», recalcó. Según el dirigente socialista, se ha hecho porque «hay que cumplir con las leyes que se aprueban». En este caso, los estatutos que, como el catalán, introducen nuevos mecanismos para la financiación.