Arrojo (Quirós),
Roberto F. OSORIO
El entorno de la iglesia románica de Arrojo, en Quirós, cambiará de aspecto con una inversión de los fondos mineros de 192.865 euros. Este edificio religioso, catalogado como monumento nacional, se sitúa junto a la antigua calzada entre Caranga y Bárzana. Este tramo de vial, en desuso, será pavimentado en las inmediaciones del templo con adoquín gris circular, delante de la puerta principal, y con medio adoquín los demás tramos. También se actuará sobre el camino que lleva al cementerio.
Un muro en la parte posterior de la iglesia será reconstruido con gaviones de piedra caliza. Se procederá a la plantación de setos que amortigüen el impacto visual del gran muro de la carretera. El alumbrado exterior se renovará y se colocarán luces en distintos lugares.
Con esta obra se pretende dar una imagen del entorno más acorde con la iglesia de San Pedro, el único monumento nacional del municipio. La obra está a la espera de la firma del convenio entre el Ayuntamiento y el Principado.
San Pedro de Arrojo es un templo construido en los siglos XII y XIII asentado sobre otra antigua iglesia. Presenta una sola nave orientada hacia el Este y la portada hacia el Oeste, un truco para permitir entrar la luz solar a través de la ventana saetera e iluminar el templo tenuemente para permitir el recogimiento y la oración. Es poco usual su material de sillar bien tallado y regular.
Sin embargo, lo más sorprendente es la decoración de los canecillos y capiteles, que presentan un conjunto de figuras que reflejan un gusto por lo monstruoso y simbólico, nota distintiva del románico.
Sin duda, el más sorprendente e interesante es la mujer-serpiente o serpiente hembra. No hay otra representación similar en toda Asturias. Es una figura híbrida, con cuerpo de reptil curvado en forma de «U» y con cabeza femenina, tiene los ojos almendrados y la boca abierta.
La mujer representa al mal en la cultura monástica y se la une a la serpiente como animal maldito.